Valentía, aguante, arrojo, fortaleza, fuerza de voluntad, amor al atletismo, humildad, sufrimiento, dolor y, ahora, felicidad. Así resumía la madre de la atleta tomellosera Alicia Berzosa Martín el camino que le ha llevado a su hija a subirse al podio tras lograr la medalla de bronce en el Campeonato de España de Fondo en Pista de 10.000 metros.

Durante el pasado sábado, nuestra paisana, de 20 años, lograba este reconocimiento en Torrevieja, a pesar de contar con una importante lesión de rodilla que le ha impedido entrenar en condiciones normales durante los últimos tres meses. De hecho, ese mismo lunes apenas podía caminar del dolor.



Con una marca de 35:25 en su categoría (sub-23), Alicia lograba subirse emocionada al podio. Todo ello, tras 25 vueltas a la pista, en las que se encontraba cómoda, pero quien iba con el «lastre» de su dolor de rodilla.

A día de hoy, Alicia estudia en Alcalá de Henares, pero entrena en Guadalajara con un entrenador que lleva la trayectoria de otras personalidades del atletismo, como Ana Lozano. Además, forma parte del club de atletismo Running Pinto Seoane-Pampín, un equipo que escoge a sus integrantes en función de sus habilidades. De hecho, el club solo cuenta con chicas y Alicia es la más joven de todas.

UN TRABAJO CONSTANTE



La noticia de que una persona logra la medalla de bronce es sin duda muy bonita, pero lo es más si se conoce la historia de fondo. Según nos ha contado la madre de la atleta a enTomelloso.com, la constancia de su hija es innegable. Desde los días con el temporal de Filomena y las placas de hielo en la calle, hasta las épocas más cálidas de verano, Alicia no se salta su entrenamiento.

Su fuerza de voluntad es lo que la ha llevado a lograr este reconocimiento, pero no si antes sufrir las consecuencias de su dolor de rodilla. Por esto mismo, precisamente el pasado miércoles aún se preguntaba si participar en el Campeonato. Su entrenador fue muy claro al respecto: «pues claro».



Sin pretenciones ninguna y después de no haber podido hacer todos sus entrenamientos, Alicia se lanzó al reto. Es por ello que, a falta de 100 metros para llegar al final y tras escuchar cómo su entrenador le gritaba «vas en medalla», no pudo evitar emocionarse.

«No me lo puedo creer», eran las palabras de Alicia al ver que había logrado subir al podio. Su familia, por supuesto, también la acompañó en esta emoción a través del streaming desde su casa. «En el salón de mi casa, su padre, su madre, su abuela y su hermana, estábamos todos llorando», afirmaba la madre de la atleta.



El camino ha sido duro, pero sin duda Alicia ha demostrado cómo el trabajo constante, los sacrificios y el amor por el atletismo terminan dando buenos resultados.



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