El Hospital General de Tomelloso ha renovado su sistema de climatización con la instalación de una enfriadora de última generación, una actuación impulsada por el Gobierno de Castilla-La Mancha a través del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM). La intervención, cofinanciada por la Unión Europea mediante el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), supone una inversión de 285.090,35 euros y busca mejorar tanto la eficiencia energética como el confort térmico en las instalaciones hospitalarias.
Francisco José García, delegado provincial de Sanidad en Ciudad Real, ha detallado que los trabajos han incluido la sustitución del equipo anterior, la adaptación hidráulica, la instalación de nuevas tuberías, la incorporación de contadores de energía reglamentarios, las conexiones eléctricas y la legalización de todas las instalaciones afectadas. García ha subrayado que con esta actuación, el Gobierno regional “continúa avanzando en la modernización de las infraestructuras sanitarias de la Gerencia de Atención Integrada de Tomelloso, incorporando soluciones tecnológicas que mejoran la sostenibilidad, la eficiencia y la calidad de la atención sanitaria”.
El delegado provincial ha explicado que el nuevo equipo “incorpora tecnología de levitación magnética”, una innovación en climatización industrial que emplea compresores centrífugos cuyo eje se mantiene suspendido mediante imanes, eliminando el contacto físico entre sus componentes y prescindiendo del uso de aceite.
Según García, entre las principales ventajas de esta tecnología “destaca su elevada eficiencia energética, que permite alcanzar ahorros de entre un 30 y un 50 por ciento respecto a equipos convencionales, especialmente en condiciones de funcionamiento a carga parcial y mejora la estabilidad del rendimiento a lo largo del tiempo”.
Gabriel Pintor, responsable de Mantenimiento de la Gerencia de Tomelloso, ha destacado que “al eliminar completamente el uso de aceite, se evitan problemas asociados a la contaminación de los intercambiadores, lo que se traduce en un funcionamiento más fiable y en una reducción muy importante de las necesidades de mantenimiento”.
Pintor ha añadido que “el funcionamiento es además mucho más silencioso y con menos vibraciones, algo fundamental en un entorno hospitalario como el nuestro, donde el confort de pacientes y profesionales es una prioridad”.
El nuevo sistema dispone de un arranque suave que minimiza los picos de consumo eléctrico, protegiendo la instalación y optimizando el uso de la energía. Desde el punto de vista medioambiental, la enfriadora utiliza un refrigerante de última generación, sin impacto en la capa de ozono y con un potencial de calentamiento global muy reducido, conforme a la normativa europea vigente.
“Además de mejorar la eficiencia, este equipo nos permite avanzar en sostenibilidad, adaptándonos a las exigencias normativas actuales y reduciendo el impacto ambiental de nuestras instalaciones”, ha señalado Pintor.
