El incremento del paro en Castilla-La Mancha en 9.400 personas durante el primer trimestre de 2026, hasta alcanzar los 139.700 desempleados, ha provocado reacciones dispares entre agentes sociales, Gobierno regional y oposición. Mientras la Junta defiende la “robustez” del mercado laboral y destaca cifras históricas de ocupación, sindicatos y partidos políticos advierten de problemas estructurales como la temporalidad, la brecha de género o la dependencia estacional del empleo.
Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) reflejan una subida del 7,26% del paro y la destrucción de 13.200 puestos de trabajo, aunque sitúan el número de ocupados en 936.900 personas, el más alto en un primer trimestre desde que hay registros.
Desde UGT Castilla-La Mancha, su secretaria de Empleo, Isabel Carrascosa, ha reconocido “un incremento del desempleo”, pero ha puesto el acento en que “es el número de ocupados más alto en un primer trimestre desde que tenemos registro”. Además, ha valorado que la tasa de paro sea “la más baja del primer trimestre desde 2008”, lo que permite hacer “una valoración positiva” en términos generales.
No obstante, Carrascosa ha advertido de la persistencia de desigualdades, subrayando que “la tasa de desempleo entre las mujeres es mucho más elevada”, con un 16% frente a “casi un 11% de hombres”. También ha destacado el descenso del paro juvenil, con 500 jóvenes menos en desempleo, un dato que considera “a tener en cuenta”. Desde el sindicato reclaman seguir avanzando en la calidad del empleo, reforzar las políticas activas y abordar cuestiones como la subida del salario mínimo o la reducción de la jornada laboral.

Una visión más crítica ha ofrecido CSIF, que lamenta que este repunte “rompe con la buena dinámica de los dos últimos trimestres de 2025” y alerta de un “empeoramiento del mercado laboral”. El sindicato señala especialmente la pérdida de empleo a jornada completa —19.400 puestos— frente al aumento de la parcialidad, y pone el foco en colectivos vulnerables como las mujeres mayores de 45 años, que suman 36.100 desempleadas. Además, advierte del elevado paro de larga duración, con 53.300 personas buscando empleo desde hace más de un año.
En la misma línea, el secretario general de CCOO Castilla-La Mancha, Javier Ortega, ha enmarcado la subida del paro en un contexto “tradicional” tras periodos vacacionales, pero ha insistido en la necesidad de actuar sobre la temporalidad. “El gran incremento del desempleo se produce en contratos de carácter temporal”, ha afirmado, reclamando avanzar hacia “relaciones laborales de carácter fijo”. Ortega también ha incidido en que “el desempleo femenino sigue siendo muchísimo más elevado” y ha pedido políticas activas que favorezcan la contratación indefinida.
Por su parte, la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, ha defendido que la región cuenta con un mercado laboral “robusto y sólido”, atribuyendo el aumento del paro a la “estacionalidad negativa” del primer trimestre. Franco ha destacado que Castilla-La Mancha registra “una cifra histórica, tanto de población activa como de población ocupada”, y ha asegurado que los datos mejorarán en los próximos meses: “Como siempre, en el segundo trimestre veremos una EPA mucho más fuerte”.
La consejera ha explicado que el aumento de la población activa —más de 34.000 personas en el último año— no ha podido ser absorbido completamente por el mercado laboral, aunque ha subrayado que “el 95%” sí ha encontrado empleo. En términos similares se ha pronunciado el presidente regional, Emiliano García-Page, quien ha celebrado el “récord en población activa y en población ocupada” como “un indicador probablemente de los más optimistas”.
Desde la oposición, la portavoz del Partido Popular en la región, Alejandra Hernández, ha ofrecido una valoración muy crítica, asegurando que los datos demuestran que “el empleo en Castilla-La Mancha no se sostiene de una forma estable”. Hernández ha acusado al Gobierno regional de que “su política no funciona” y ha vinculado la situación a la presión fiscal: “Lo único que están haciendo es freírnos a impuestos y eso no genera empleo”.
Además, ha señalado la “fuerte dependencia de factores estacionales” del mercado laboral autonómico y ha resumido la situación en “muchos impuestos, salarios bajos y poco empleo”, instando al Ejecutivo a tomar como referencia a comunidades gobernadas por su partido.
En conjunto, los datos de la EPA vuelven a poner de relieve las debilidades estructurales del mercado laboral en Castilla-La Mancha, en un contexto en el que conviven avances en ocupación con problemas persistentes de calidad del empleo, desigualdad y estabilidad.


