Castilla-La Mancha cierra este martes con una mejora clara en la evolución de los incendios forestales. La provincia de Toledo ha salido de la emergencia de interés nacional, la gestión ha regresado al nivel operativo 2 y han quedado levantadas todas las restricciones que todavía afectaban a los municipios desalojados.
La normalidad comienza así a regresar a las localidades toledanas que durante los últimos días permanecieron amenazadas por los grandes incendios procedentes de Madrid y Ávila. La Iglesuela del Tiétar y Sartajada fueron los últimos municipios en recibir autorización para el realojo, después de que durante la noche ya se permitiera el regreso de los vecinos de otras nueve localidades.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha destacado que la región abandona el nivel 3 después de haber conseguido poner “una frontera, una defensa extraordinaria, para evitar que esos incendios vayan al sur”. Según el presidente autonómico, la provincia de Toledo ha quedado protegida “con mínimos daños y sobre todo sin ningún tipo de afección a inmuebles, a núcleos de población”.
La Junta recupera ahora el mando de sus dispositivos, aunque mantiene efectivos y técnicos apoyando los trabajos en incendios de las provincias de Ávila y Madrid. La evolución favorable ha permitido también iniciar el regreso a sus viviendas de vecinos de trece municipios de esas dos comunidades, si bien continúan algunas evacuaciones y confinamientos preventivos.
El Gobierno incluye los incendios de Toledo entre 211 emergencias
La jornada ha dejado además un importante paquete de medidas para afrontar las consecuencias de los incendios. El Consejo de Ministros ha declarado zonas afectadas gravemente por una emergencia de protección civil los territorios dañados por 211 episodios catastróficos registrados entre el 31 de marzo y el 27 de julio de 2026.
La declaración afecta a catorce comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Illes Balears, Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Galicia, La Rioja, Madrid, Navarra, País Vasco, Murcia y la Comunidad Valenciana.
Entre los episodios incluidos se encuentran los incendios de Madrid y de las provincias de Toledo y Ávila que llevaron al Gobierno a declarar el pasado 23 de julio la primera emergencia de interés nacional provocada por incendios forestales. También figura el fuego de Vall d’Uixó, en Castellón, cuyos trabajos de extinción siguen en marcha.
En Castilla-La Mancha, la relación recoge numerosos incendios registrados durante los últimos meses, entre ellos los de La Mierla, Almorox, Villa del Prado-Almorox, Mazarambroz, Calzada de Calatrava, Borox, Brazatortas, Retuerta del Bullaque, Talavera de la Reina, Méntrida, Huete o Villavaliente.
La declaración permitirá a los damnificados solicitar ayudas por daños personales, desperfectos en viviendas y enseres, gastos afrontados por los ayuntamientos y pérdidas sufridas por establecimientos industriales, comerciales y de servicios.
También abre la puerta a beneficios fiscales, reducciones en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles y en el Impuesto sobre Actividades Económicas, bonificaciones de las cuotas de la Seguridad Social y ayudas estatales de hasta el 50% para que las entidades locales reparen infraestructuras, instalaciones y equipamientos municipales.
El acuerdo contempla igualmente la posible exención de tasas para duplicar permisos de circulación o conducción, tramitar bajas de vehículos siniestrados y expedir el DNI.
Protección para trabajadores y suspensión de plazos judiciales
El Gobierno ha aprobado además una prestación extraordinaria para las personas que no puedan desarrollar su trabajo como consecuencia directa de los incendios.
La ayuda equivaldrá al 70% de la base reguladora, podrá cobrarse durante un máximo de cuatro meses, no exigirá un periodo mínimo de cotización y no consumirá las cotizaciones acumuladas para futuras prestaciones por desempleo.
Podrán solicitarla quienes no puedan acceder a su vivienda, necesiten recuperar enseres, acondicionar su domicilio o atender a familiares afectados por las evacuaciones, confinamientos o cierres de servicios.
También han quedado suspendidos entre el 27 y el 31 de julio los plazos procesales en los partidos judiciales de Talavera de la Reina y Torrijos, además de otros territorios de Madrid, Ávila y Castellón. Se mantienen, no obstante, las actuaciones urgentes relacionadas con la protección de menores, los derechos fundamentales y el orden penal.
El Gobierno de Castilla-La Mancha trabaja igualmente en medidas para las empresas turísticas afectadas por cancelaciones, especialmente en la zona del incendio de La Mierla, en Guadalajara. La Junta estudia ayudas directas para compensar las pérdidas sufridas por negocios de territorios cuya actividad económica depende en gran medida del turismo.
Extinguido el incendio de Viso del Marqués
La evolución ha sido también positiva en Ciudad Real. El incendio declarado el lunes en Viso del Marqués quedó extinguido a las 13.10 horas de este martes.
En las labores de extinción participaron 41 medios, doce de ellos aéreos, y 158 personas. El fuego había sido detectado por un vigilante fijo durante la tarde del lunes.
La mejora general de los grandes incendios ha permitido levantar restricciones en distintos puntos de España, aunque los trabajos continúan sobre el terreno y las autoridades insisten en que todavía no puede darse por terminada la emergencia.
En Los Gallardos, Almería, el balance de víctimas mortales se elevó este martes a catorce después del fallecimiento de una mujer que permanecía ingresada con quemaduras graves. El incendio, declarado el 9 de julio, calcinó unas 5.200 hectáreas antes de quedar extinguido.
El calor obliga a mantener la vigilancia
El descenso del nivel de emergencia coincide con la llegada de una nueva ola de calor. La Agencia Estatal de Meteorología ha activado avisos por altas temperaturas para este miércoles en las cinco provincias de Castilla-La Mancha.
La previsión apunta a un aumento generalizado de las temperaturas, con valores que podrían superar los 35 grados en amplias zonas del interior peninsular y noches tropicales en buena parte de la mitad sur.
La combinación de calor, vegetación seca y viento obliga a mantener la vigilancia y los dispositivos preventivos. Aunque Toledo abandona la fase más crítica y los vecinos recuperan poco a poco la normalidad, los servicios de extinción continúan en alerta ante el riesgo de reproducciones y la posibilidad de que se declaren nuevos incendios.
