La segunda ola de calor de 2022, que ha tenido un «carácter excepcional», se da por concluida este lunes, 18 de julio, aunque la semana seguirá marcada por las altas temperaturas, según ha avanzado la portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Bea Hervella.

Como ha recordado Hervella, las olas de calor son fruto de tres variables: intensidad, duración y extensión. «Las olas de calor más significativas suelen hacer solo una estas variables pero esta lo va a hacer en las tres y eso ya la convierte en algo excepcional», ha explicado.

En este sentido, ha recordado que «la más intensa fue la de agosto del año pasado, con una anomalía térmica de 4,1 grados centígrados, la más extensa, la de agosto de 2012, con cuarenta provincias afectadas; y la más duradera de la fue la de 2017, de nueve días. A falta de confirmación oficial, podría empatar previsiblemente con esta», ha augurado Hervella que, ha matizado, que a pesar de que finalice el episodio de calor, esto no significa que no vaya a hacer calor.

La portavoz ha reiterado que «hay tres condiciones para tener una ola de calor que deben darse simultáneamente: temperaturas muy elevadas, persistentes en el tiempo y en un espacio, un área relevante del territorio (se estipula que sea el 10% del territorio español o más, pero ese 10% no tiene que ser siempre el mismo)».

En este sentido, ha explicado que la zona de máxima incidencia del calor se ha ido desplazando progresivamente al noreste del país mientras que, por el contrario, en el tercio occidental peninsular las máximas caerán entre 4 y 8ºC. Este descenso es fruto de la dana que se ha mantenido frente a las costas atlánticas portuguesas, que se moverá hacia el noreste del país para situarse este lunes a última hora de la jornada frente a la costa gallega, lo que acercará al país aire atlántico más fresco.

Por el contrario, este lunes se esperan ascensos significativos de las temperaturas máximas en País Vasco y Navarra, con avisos de máximo nivel en el litoral de Vizcaya (donde llegarán a los 40 grados), el interior de Vizcaya, Guipúzcoa y vertiente cantábrica de Navarra, con 42.

Los avisos por calor se seguirán extendiendo por buena parte del centro y este peninsular, excepto en buena parte de la franja costera, con especial atención a los valles del Ebro, Tajo y Guadalquivir. El martes el descenso irá de este a oeste y se extenderá por buena parte de la Península y especialmente el tercio norte, excepto Aragón y Cataluña, donde la masa de aire caliente seguirá predominando.

Por todo ello, este martes 19 de julio no se puede hablar de ola de calor porque no se cumple la premisa de un 10 por ciento del territorio con altas temperaturas aunque habrá zonas donde continuará el calor. En este punto, ha hecho alusión a los avisos naranjas que habrá en la ribera del Ebro, La Rioja, Navarra y Zaragoza.

El martes, además de sol y calor, se esperan nubes de evolución que darán paso a chubascos tormentosos por la tarde noche en Galicia y en Asturias, donde además habrá nieblas costeras y tampoco se descartan chubascos tormentosos o alguna tormenta puntual en el Pirineo.

Así lloverá en Galicia, especialmente en la primera mitad del día en la mitad oeste, y también se esperan intervalos de nubes en el Cantábrico con alguna llovizna puntual. También se esperan nubes en el norte de las islas Canarias.

La portavoz también ha destacado la aparición de tormentas en el interior, en concreto, en zonas de montaña del interior del tercio oriental peninsular, por lo que se activarán los avisos por tormentas en el Pirineo oscense.

El miércoles, el descenso térmico llegará finalmente al noreste peninsular, pero, por el contrario, la mitad occidental va a volver a experimentar un ascenso de sus máximas relevantes ante la aparición de una cuña anticiclónica que provocará un aumento de los termómetros de entre 4 y 6ºC, lo que hará que los avisos por calor vuelvan a concentrarse en el suroeste peninsular, bajando del rojo al naranja. «Pero no serán suficientes como para volver a activar el miércoles la situación de ola de calor», ha zanjado Hervella.

Así, el miércoles será una jornada soleada, excepto en el área cantábrica, donde el viento del nordeste va a dejar nubes de estancamiento. Las precipitaciones serán más probables en el área oriental pero en principio de carácter débil, y tampoco se descarta algún chubasco o tormenta aislada en las sierras del sureste andaluz y de nuevo con nubes de evolución del Pirineo catalán, ibérica oriental y sierras béticas.

De cara al jueves, la portavoz ha pronosticado nuevos ascensos térmicos generalizados y no se descarta «un nuevo episodio de calor», en función de cómo vaya evolucionando la situación, ha alertado.

TEMPERATURAS RÉCORDS

La portavoz también ha repasado algunas temperaturas récords alcanzadas este domingo, 17 de julio, como los 41,5ºC alcanzandos en Ponferrada; los 42,3ºC en Pamplona Aeropuerto; 39,6ºC en Valladolid Aeropuerto; 38,2ºC en Virgen del Camino (León); 40,8ºC en Salamanca; y 38,7ºC en Soria. Estas tres últimas temperaturas prácticamente empatan con el récord absoluto previo. También hubo récord de mínima absoluta en León, con 24,5ºC y en Segovia, con 26,7ºC.

En este contexto, ha hecho un llamamiento a los grupos más vulnerables, cuya salud se ve afectada por estos episodios de calor, como son los menores –que no cuentan con un sistema de termorregulación maduro–, los mayores, las personas con enfermedades preexistentes de carácter cardiovascular, respiratorio, renal y aquellos que padecen enfermedades neurodegenerativas, especialmente Parkinson.

«Y es que el calor mata más allá de los golpes de calor. Tiene una sobremortalidad asociada, especialmente vinculada con problemas cardiovasculares y respiratorios fundamentalmente», ha alertado.




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