Juicio a un peluquero de Ciudad Real: piden cuatro años de cárcel por estafar más de 3.000 euros

La Audiencia Provincial de Ciudad Real tiene previsto celebrar este jueves, 9 de abril, el juicio contra L.F.S.G., un conocido peluquero de la capital, acusado de un presunto delito de estafa a una empresa de Barcelona. La Fiscalía pide para él una pena de cuatro años de prisión y una indemnización de 3.013 euros, en un procedimiento que llega a su tercer intento de celebración tras dos suspensiones previas.

El proceso judicial ha sufrido ya varios retrasos. El último aplazamiento tuvo lugar en septiembre, cuando la abogada del acusado renunció a su defensa, lo que obligó a fijar una nueva fecha para el juicio. Ahora, la Audiencia Provincial tratará de abordar por fin unos hechos que se remontan a enero de 2021.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, L.F.S.G. está acusado de adquirir productos de belleza y peluquería por valor de 3.013 euros a una empresa proveedora de Barcelona sin llegar a abonar el importe. El fiscal sostiene que el acusado realizó un pedido de productos de cosmética y peluquería «con la intención de no pagar el precio» y que, para ello, «simuló una transferencia bancaria de 1.999 euros a favor de la empresa, pese a encontrarse en situación de insolvencia».

La Fiscalía considera que el acusado actuó «con ánimo engañoso, generando una apariencia de pago que nunca llegó a materializarse». Por estos hechos, solicita una pena de cuatro años de prisión por un delito de estafa, aplicando el agravante de multirreincidencia. Además, pide que el acusado indemnice a la empresa perjudicada con los 3.013 euros correspondientes al perjuicio económico causado.

El procesado cuenta con antecedentes por hechos similares. Ya fue condenado anteriormente a cuatro años y cuatro meses de prisión por delitos de estafa cometidos entre 2012 y 2018, circunstancia que ha motivado la aplicación del agravante de multirreincidencia en esta causa.

La legalización del PCE

Hoy, 9 de abril, se cumplen 49 años de aquella alocución radiofónica y televisiva, precipitada y cargada de una tensión apenas disimulada, en la que periodistas como Alejo García y Lalo Azcona trasladaban al conjunto del país la legalización del Partido Comunista de España. Con el transcurso de los años, aquella escena ha sido reiterada hasta adquirir la condición de imagen canónica de la Transición, depurada de sus aristas y convenientemente integrada en un relato conciliador. Sin embargo, cuando se la examina con un mínimo rigor analítico, despojada de su pátina simbólica, emerge con nitidez su verdadero significado: no tanto un acto de ruptura como una operación cuidadosamente administrada de integración política.

La legalización del PCE no constituyó únicamente un gesto de apertura democrática, sino una pieza esencial en el proceso de reconfiguración del poder en el Estado español. Se trataba de ampliar el perímetro de lo institucionalmente aceptable sin comprometer los fundamentos materiales heredados del franquismo. En ese marco, la dirección del partido, encabezada por Santiago Carrillo, desempeñó un papel decisivo, no tanto por la conquista de un espacio propio como por la aceptación de los límites que lo definían.

Entre la ruptura democrática y la reforma pactada, el PCE optó por una vía de inserción en un terreno previamente delimitado. La correlación de fuerzas era, sin duda, desfavorable, pero la respuesta adoptada no consistió en tensionar ese marco, sino en asumirlo como horizonte posible. Esa elección, durante largo tiempo presentada como una muestra de responsabilidad histórica, implicó en la práctica la renuncia a disputar el sentido profundo del proceso de cambio.

La entrañable figura de Carrillo, a menudo reivindicada desde posiciones conservadora, exige por ello una reconsideración crítica. Su indudable capacidad táctica no puede ocultar el resultado estratégico de su orientación política: el progresivo desplazamiento del PCE desde una posición de confrontación hacia una función de estabilización del sistema. Cuando un partido comunista deja de constituir un factor de perturbación para el poder, cuando su previsibilidad se convierte en garantía, cabe concluir que su papel histórico ha sido alterado.

El eurocomunismo se erigió en el armazón ideológico de esa mutación. Presentado como una adaptación lúcida a las condiciones de las democracias occidentales, operó en realidad como un dispositivo de moderación del conflicto político. El análisis de clase fue relegado, la centralidad de la lucha social se atenuó y el marco institucional existente comenzó a ser asumido como suficiente. Bajo la retórica de la modernización, se consumó una renuncia de carácter estratégico.

Las decisiones concretas que acompañaron esta deriva no fueron, en modo alguno, accesorias. La aceptación de la monarquía parlamentaria, la relegación de los símbolos republicanos y la contención deliberada de la movilización popular respondieron a una misma lógica de fondo: garantizar la plena inserción del PCE en el nuevo sistema político sin alterar sus equilibrios estructurales.

Que sectores procedentes del aparato franquista valoraran positivamente la actuación del PCE no debería suscitar sorpresa alguna. La Transición requería una oposición capaz de canalizar las expectativas de cambio sin desbordar los márgenes establecidos. El partido cumplió, en buena medida, esa función. Entretanto, otras expresiones políticas quedaban excluidas, delimitando con claridad los contornos de lo tolerable.

El coste de esta orientación se hizo patente en el interior de la propia organización. La militancia, forjada en años de clandestinidad, represión y compromiso, comenzó a percibir una disonancia creciente entre la tradición política del partido y su práctica efectiva. La acumulación de concesiones, la progresiva atenuación del discurso y la pérdida de centralidad en los espacios de conflicto social erosionaron su capacidad de intervención.

Desde una perspectiva materialista, la Transición difícilmente puede interpretarse como una ruptura con el orden precedente. Más bien se trató de una rearticulación de las estructuras de poder, en la que las élites económicas conservaron su posición y los aparatos del Estado se adaptaron a nuevas formas de legitimación. En ese proceso, la integración del PCE contribuyó, de manera objetiva, a consolidar el nuevo marco.

La crisis que el partido experimentó en los años posteriores no fue, por tanto, contingente. Fue la consecuencia de un proceso prolongado de desdibujamiento político e ideológico. Cuando una organización pierde nitidez en sus planteamientos y se distancia de su base social, su debilitamiento deviene inevitable.

Con todo, la trayectoria del PCE no puede reducirse a esa etapa. La irrupción de Julio Anguita al frente de Izquierda Unida y de la Secretaría General de PCE supuso una inflexión significativa. Frente a la lógica de la adaptación, se reivindicó la centralidad del programa, la coherencia como principio rector y la autonomía respecto al Partido Socialista. No se trataba de un mero ajuste táctico, sino de una reorientación de mayor calado.

Anguita restituyó una idea fundamental: que la izquierda no puede construirse desde la subordinación ni desde el cálculo coyuntural. Su insistencia en el programa como eje vertebrador de la acción política y su negativa a diluirlo en acuerdos sin contenido constituyeron una ruptura con prácticas anteriores. Aquella experiencia demostró que era posible recomponer una referencia política sin renunciar a la claridad.

Sin embargo, la actualidad, marcada por la fragmentación del espacio político a la izquierda del PSOE y por una notable debilidad estratégica, esa lección adquiere una renovada pertinencia. La dispersión de fuerzas, la volatilidad electoral y la ausencia de un horizonte compartido dificultan la construcción de una alternativa consistente.

En este contexto, el PCE dispone de activos que lo sitúan en una posición singular: una tradición política consolidada, una implantación territorial nada desdeñable y una cultura organizativa que ha resistido el paso del tiempo. Sin embargo, tales elementos carecen de eficacia si no se articulan en torno a una voluntad política definida.

Esa voluntad implica, en primer término, asumir un papel que trascienda la mera presencia testimonial. El PCE no puede limitarse a ocupar un espacio; debe contribuir decisivamente a estructurarlo. Ello requiere capacidad de iniciativa, claridad estratégica y disposición para asumir los costes inherentes a toda política de transformación.

Ordenar el espacio político significa establecer prioridades, delimitar posiciones y construir una estrategia que no se agote en la lógica electoral. Significa, asimismo, concebir las alianzas no como un fin en sí mismas, sino como instrumentos subordinados a un programa previamente definido.

La experiencia acumulada en las últimas décadas pone de relieve que las confluencias carentes de un fundamento programático sólido tienden a la inestabilidad. La ambigüedad, lejos de facilitar la unidad, genera tensiones internas y debilita la capacidad de intervención.

Frente a ello, el PCE puede desempeñar una función de cohesión, siempre que actúe con la necesaria firmeza.

Esta tarea exige, de manera ineludible, una delimitación nítida respecto al PSOE. Lejos de constituir un vector de transformación, el socialismo institucional ha demostrado actuar como un gestor del sistema, comprometido con su estabilidad. Su acción política, aun incorporando elementos de carácter social, se inscribe dentro de los márgenes definidos por el orden existente.

En consecuencia, situar al PSOE en el campo de la izquierda resulta, cuando menos, problemático. Su función objetiva se aproxima a la de una fuerza de orden, orientada a administrar las contradicciones del sistema más que a superarlas. Esta constatación no responde a una valoración subjetiva, sino al análisis de su praxis política.

Para el PCE, ello implica la necesidad de construir un espacio autónomo, inequívocamente situado a la izquierda del PSOE, capaz de desarrollar una estrategia propia y de intervenir en los conflictos sociales sin condicionamientos externos. Un espacio que no dependa de las oscilaciones del socialismo liberal ni de sus prioridades coyunturales.

La construcción de ese espacio exige tiempo, organización y una acumulación sostenida de fuerzas. Exige, asimismo, una política de alianzas que combine apertura y rigor, evitando tanto el sectarismo como la dilución programática.

En este proceso, el PCE está en condiciones de desempeñar un papel central como elemento vertebrador. No por su peso institucional inmediato, sino por su capacidad potencial para articular un proyecto político coherente. Puede constituirse en punto de convergencia de diversas sensibilidades, siempre que exista un marco común que las ordene.

No obstante, ese marco no puede ser otro que un programa definido con precisión, orientado a la defensa de los intereses de la mayoría social y a la transformación de las estructuras económicas y políticas. Sin ese soporte, cualquier intento de recomposición estará condenado a la inconsistencia.

La referencia a Anguita, en este punto, trasciende lo biográfico para adquirir una dimensión política. Su legado no reside en la evocación, sino en la afirmación de criterios: coherencia, claridad y autonomía. Elementos sin los que, resulta inviable la construcción de una alternativa sólida.

El momento actual demanda, además, una disposición explícita a asumir el conflicto. La transformación social no es el resultado de una acumulación gradual de consensos, sino de la confrontación entre intereses contrapuestos. Ello implica incomodidad, tensiones y la eventual ruptura de equilibrios establecidos.

El PCE, si aspira a desempeñar un papel relevante, debe situarse, junto con en ese terreno sin ambages. No como un actor complementario, sino como una fuerza con voluntad de incidir en la correlación de fuerzas. Ello supone abandonar cualquier tentación de adaptación pasiva y asumir una estrategia de intervención activa.

En última instancia, la cuestión estriba en la voluntad de asumir ese desafío. Los elementos objetivos existen; lo decisivo es su utilización consciente. Sin esa determinación, el potencial del PCE permanecerá latente, sin traducirse en capacidad efectiva de transformación.

De ahí que la responsabilidad del partido trascienda su propia dimensión organizativa. Lo que está en juego no es únicamente su posición en el sistema político, sino su contribución a la configuración de una izquierda capaz de actuar como alternativa real.

En este sentido, el PCE debe afirmarse, sin reservas, como el principal motor en la construcción de una izquierda situada a la izquierda del PSOE, entendiendo a este último como una fuerza integrada en la lógica del sistema, cuya orientación lo sitúa, en términos materiales, en posiciones de carácter conservador dentro del campo político.

Asumir ese papel implica articular un proyecto común sobre bases programáticas sólidas, capaz de aglutinar a diversas fuerzas políticas y sociales sin diluir su contenido. Implica, asimismo, ejercer una función de dirección política que permita superar la actual dispersión y dotar de coherencia al conjunto del espacio.

No se trata de una tarea menor ni exenta de dificultades. Requiere claridad ideológica, disciplina organizativa y una voluntad sostenida de construir poder. Requiere, también, la capacidad de resistir las presiones orientadas a la integración y de mantener una posición autónoma incluso en contextos adversos.

Pero es precisamente en esa exigencia donde radica su potencial. Solo un proyecto que se afirme desde la coherencia y la autonomía puede aspirar a convertirse en una alternativa efectiva. Solo una organización dispuesta a asumir el conflicto puede intervenir en la realidad con capacidad transformadora.

El PCE dispone de la experiencia histórica necesaria para comprender esta dinámica. Sabe, por experiencia propia, que cada renuncia estratégica tiene consecuencias duraderas y que cada concesión en nombre de la gobernabilidad puede traducirse en una pérdida de capacidad política.

Por ello, la construcción de una izquierda alternativa no puede basarse en la repetición de fórmulas ya ensayadas, sino en la elaboración de una estrategia que parta de un diagnóstico riguroso y se proyecte hacia el futuro con ambición.

En última instancia, la cuestión no estriba en reivindicar el pasado, sino en intervenir en el presente para abrir nuevas posibilidades. Y en esa tarea, el PCE no puede desempeñar un papel secundario.

Debe ser, con plena conciencia de ello, el eje sobre el que se articule una izquierda capaz de disputar la hegemonía política, de confrontar con los intereses del capital y de ofrecer una alternativa solvente al orden existente. No como una aspiración retórica, sino como un proyecto concreto, sostenido en el tiempo y dotado de los instrumentos necesarios para su realización.

Solo desde esa posición, posible superar la actual fragmentación y construir una izquierda que no se limite a gestionar lo dado, sino que aspire, con determinación, a transformarlo.

Millán Salcedo, orgulloso por ser «el de las empanadillas», reivindica el humor manchego: «Ya salía en el Quijote»

El cómico Millán Salcedo, natural de Brazatortas, Ciudad Real, ha sido homenajeado en el festival de comedia Gacha’s Comedy, donde recibió el reconocimiento de su tierra y el cariño del público. El acto tuvo lugar en el Teatro Circo, coincidiendo con la gira de su espectáculo ‘Preguntamelón’.

«Me encanta el nombre, me vuelve loco. Y que me hagan un homenaje en mi tierra… estoy encantado», declaró Salcedo en conversación con Europa Press antes de subir al escenario. El galardón, que lleva el nombre del deslenguado Sancho Panza, conecta al humorista con sus raíces. «El humor intrínseco manchego ya viene en el Quijote», explicó. «En mi generación aprendíamos a leer y a escribir con el Quijote. Soy de La Mancha, hidalgo, me tenía que servir», añadió con su característico sentido del humor.

Salcedo se encuentra actualmente inmerso en la gira de ‘Preguntamelón’, un espectáculo en el que responde a preguntas del público. «Hago entre una hora y media y hora y tres cuartos de ‘show’, y luego me tiro una hora más haciéndome fotos y hablando con la gente», detalló. Sobre la dinámica del espectáculo, comentó: «Hay una serie de preguntas que siempre me hacen, así que las rentabilizo en un escenario, que es mi sitio». Para el humorista, el escenario es mucho más que un lugar de trabajo: «Necesito del espacio escénico, para mí es, como cantaba Antonio Vega, el sitio de mi recreo. Medicamento puro».

Durante el acto, Salcedo también abordó aspectos personales de su vida, que ahora comparte abiertamente con el público. «He salido del armario, aunque todo el mundo ya lo sabía, pero bueno. ¿Por qué lo hago? Quizás parezca que no es necesario pero sí lo es, aunque solo sea porque quiero compartir con el público esa parte de mi vida, y reírnos juntos con algunas anécdotas», explicó.

El espectáculo revive momentos icónicos del dúo Martes y Trece, como el famoso ‘sketch’ de Encarna y las empanadillas. Salcedo relató cómo surgió ese número: «Ese especial de Nochevieja era en directo, solo se hacía un ensayo de escaleta el día antes para calcular tiempo. Preparamos un desfile de pastores, y yo tenía que salir con un borrego vivo sobre los hombros. Insistimos mucho en que el borrego tenía que ser de verdad, si no, no tenía gracia. Al día siguiente llegamos, y el borrego era de peluche y encima fucsia». Ante la imposibilidad de cambiar la escaleta, improvisaron el sketch que se convertiría en historia de la televisión española. «Dijimos que no lo hacíamos, pero la escaleta ya no se podía cambiar, teníamos que actuar el mismo tiempo. Así que ahí nos tienes a Josema [Yuste] y a mí pensando qué podíamos hacer. Se nos ocurrió lo de Encarna, las empanadillas. Salimos y lo hicimos. Recuerdo que yo me tenía que cabrear, no me podía reír, pero veía que todo el mundo estaba tronchado. Todo salió en el momento».

La espontaneidad, según Salcedo, era una de las señas de identidad del dúo: «Casi todos los números de Martes y Trece surgieron por sí solos. Había mucha química entre nosotros, nos hacíamos gracia mutuamente, y cualquier parida cobraba otra dimensión».

Tras la disolución de Martes y Trece en 1997, Salcedo ha desarrollado una carrera centrada en el teatro, la zarzuela y el espectáculo unipersonal. «Yo me subí a un piano verde, que se extendió durante diez años. También ha publicado tres libros y actualmente es muy activo en Instagram», afirmó. Sin embargo, reconoce que en España existe «la manía, sin mala intención seguramente, de poner una etiqueta». «Y mucha gente piensa: este siempre hace lo mismo», lamentó.

Salcedo también reflexionó sobre los claroscuros de la fama. «Mucha gente me dice: ‘mira Pajares cómo evolucionó, que hizo ¡Ay, Carmela! y le dieron un Goya’. ¡Coño, ya me hubiera gustado a mí que me cayera ese guion y ese director!», expuso. Además, señaló la presión que puede suponer la popularidad: «Hablo de cierto sector del público, que te exige de una manera loca que hagas lo del ojo o lo que sea. Hay algo que se llama estado anímico que lo tenemos todos, y a veces no te apetece». Recordó situaciones incómodas: «Alguna vez me ha pasado que viene alguien y suelta de la nada: ¡cuéntame un chiste! Pues discúlpeme, es que estoy con unos amigos. ¡Pues qué borde, es tu obligación, porque tú vives gracias a nosotros! Eso me ha pasado un par de veces o tres. Piensan que tienes que ser gracioso y ocurrente en ese mismo momento, y si no, pasan de quererte a odiarte para siempre».

Finalmente, Salcedo compartió una experiencia personal que ilustra la exigencia de su profesión: «El día que murió mi madre era el anterior a nuestro debut en una sala de fiestas. Y cuando llegó el momento salí y actué. No me digas cómo, pero salí a hacer de reír, como decía ella. No tengo ni idea de lo que hice, de cómo lo hice, pero fui capaz. Y ella estaba allí, viéndome desde algún lado y partiéndose con esas risotadas que tenía. De eso estoy seguro».

Los regantes del Alto Guadiana rechazan el plan estatal que plantea recortes y extinción de concesiones

Los regantes del Alto Guadiana han manifestado su rechazo a la pretensión del Gobierno central de extinguir concesiones de riego y reducir tanto la superficie regable como las dotaciones de agua, en el marco del cuarto ciclo de planificación hidrológica. Así lo trasladaron este miércoles en Tomelloso durante una reunión entre representantes de la Federación de Regantes del Alto Guadiana (FERGUALT) y la directora de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, Montserrat Muro.

El encuentro sirvió para analizar el Esquema Provisional de Temas Importantes planteado por la Confederación Hidrográfica del Guadiana, actualmente en fase de información pública. Desde FERGUALT advirtieron de la inquietud existente en el sector ante un documento que, según denunciaron, plantea un escenario basado únicamente en restricciones.

“Pone en evidencia que la pretensión de la administración hidrológica es la de extinguir concesiones, reducir superficie de regadío y las dotaciones para riego, como escenario exclusivo, sin el planteamiento de las necesarias medidas complementarias para mitigar el daño que provocará”, trasladaron los representantes de los regantes durante la reunión.

El presidente de FERGUALT, Ángel Bellón, fue especialmente crítico con este enfoque. “El exclusivo planteamiento de medidas restrictivas se aleja de uno de los objetivos de la Planificación Hidrológica, que es la búsqueda de soluciones que permitan satisfacer las demandas”, señaló. Bellón subrayó además la importancia de tener en cuenta el contexto socioeconómico, apuntando al “mantenimiento de las explotaciones, la fijación de población y el abastecimiento alimentario”.

Otro de los asuntos abordados fue la representatividad de la Federación en los órganos de planificación hidrológica. En este sentido, Montserrat Muro mostró su disposición a reforzar la participación de los regantes, considerando “conveniente su presencia en las diferentes mesas de trabajo provinciales” que se constituirán para analizar este nuevo ciclo de planificación.

La directora de la Agencia del Agua también coincidió en la preocupación expresada por el sector. Según trasladó, resulta fundamental aprovechar el actual periodo de información pública para presentar alegaciones y propuestas. En esta línea, defendió la necesidad de التعاون entre la Junta de Comunidades y FERGUALT, “aunando esfuerzos, criterios y argumentos técnicos que permitan una sensible modificación del criterio restrictivo planteado por la administración hidrológica”.

La reunión celebrada en Tomelloso evidencia el creciente malestar del sector agrario ante un proceso de planificación que consideran clave para el futuro del regadío en la comarca y en toda la cuenca del Guadiana.

Tomelloso acogerá el 16 de abril una jornada del programa regional por el Día de Europa

El Gobierno de Castilla-La Mancha llevará a Tomelloso el próximo 16 de abril una de las actividades centrales de su programación previa al Día de Europa 2026. La iniciativa, presentada por la directora general de Asuntos Europeos, Nazareth Rodrigo, busca descentralizar la celebración y acercar el proyecto europeo a distintos municipios de la región, con propuestas dirigidas a todos los públicos.

Durante la presentación en Villacañas, Rodrigo destacó que la principal novedad de este año es precisamente ese carácter itinerante. “Hemos querido abrir el abanico y ofrecer la oportunidad de participar a diferentes municipios, uno por provincia, y a lo largo de todo un mes”, explicó, subrayando la intención de “calentar motores” antes del 9 de mayo, fecha oficial del Día de Europa.

En este contexto, Tomelloso será una de las paradas destacadas del programa regional. Aunque aún no se han detallado todas las actividades concretas que se desarrollarán en la localidad, el enfoque seguirá la línea de iniciativas ya puestas en marcha en otros municipios: acciones participativas, actividades educativas y encuentros intergeneracionales para acercar Europa a la vida cotidiana de la ciudadanía.

Rodrigo incidió en que el objetivo es “mostrar en la calle el trabajo diario que realiza el Gobierno regional en relación a Europa”, haciendo especial hincapié en las oportunidades que ofrece la Unión Europea. En este sentido, recordó que se pondrá el foco en la información sobre ayudas y financiación europea, dirigidas tanto a asociaciones como a empresas. “Se trata de dar las herramientas necesarias para que conozcan qué ofrece la Unión Europea”, señaló.

La jornada en Tomelloso se enmarca en un programa más amplio que ya ha comenzado en Villacañas y que continuará en otros municipios como Cabanillas del Campo y Tarancón. Todas las actividades comparten un mismo objetivo: implicar a la ciudadanía en el proyecto europeo. “Queremos que sientan que realmente este proyecto europeo se construye entre todos”, afirmó la directora general.

El programa está especialmente orientado a la comunidad educativa, pero también incluye propuestas para personas mayores, mujeres y tejido asociativo. Esta visión inclusiva pretende reforzar el sentimiento de pertenencia a Europa desde lo local.

Además, Rodrigo puso en valor la reciente creación de la Oficina de Proyectos Europeos, destinada a facilitar el acceso a fondos comunitarios. “Es una forma de acercarnos aún más y ofrecer asistencia técnica para obtener fondos europeos, tan importantes para nuestra comunidad”, remarcó.

ASAJA alerta de una crisis “insostenible” en el sector lácteo y acusa al Ministerio de inacción

Precios en caída, costes disparados y un sector al borde del colapso. ASAJA ha expresado hoy su profunda preocupación tras la reunión de la Sectorial de Vacuno de Leche en el Ministerio de Agricultura, donde —según la organización agraria— quedó patente “una sensación generalizada de abandono” por parte de la Administración ante la grave situación que atraviesan los ganaderos.

La asociación reprocha que el Ministerio “se pone de perfil” mientras la industria láctea mantiene una posición de fuerza que bloquea cualquier negociación real. “Una vez más, la industria impone y no negocia. Y cuando alguien impone, las cosas no pueden ir bien”, declaró Ramón Artime, presidente de la sectorial de leche de ASAJA.

Rebajas de precio que el sector considera inasumibles

ASAJA alerta de que las nuevas propuestas de contratos recogen bajadas de entre 8 y 9 céntimos por litro, muy por encima de lo que los productores pueden soportar. “Todos esperábamos una bajada, pero racional, de 2 o 3 céntimos. Lo que se plantea ahora es inasumible”, afirmó Artime.

Mientras tanto, los costes de producción no dejan de crecer —energía, alimentación animal, insumos—, situando a las explotaciones entre dos presiones que amenazan su viabilidad: ingresos menguantes y gastos en ascenso. “Esto no lo aguanta el sector”, insistió.

Un mercado que genera dudas

La organización también subraya la falta de coherencia en el mercado lácteo español. “Hace unos meses se hablaba de escasez de leche; ahora, supuestamente, sobra. No entendemos este cambio tan brusco”, señaló Artime, solicitando una revisión profunda de posibles distorsiones.

El relevo generacional, en peligro

Más de la mitad de los titulares de explotaciones superan los 55 años, y ASAJA advierte de que la falta de rentabilidad ahuyenta a los jóvenes que podrían incorporarse al sector. “Con este sistema es imposible atraer a jóvenes”, lamentó el presidente de la sectorial.

Acciones previstas

Ante esta situación, ASAJA reforzará su posición en la Interprofesional Láctea y acudirá a la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) para solicitar investigaciones que aseguren el cumplimiento de la ley. “Las normas no solo hay que escribirlas, hay que hacerlas cumplir”, recalcó Artime.

Un futuro incierto para un sector clave

La organización agraria concluye que, si no se corrige esta tendencia, el sector lácteo español podría entrar en un proceso de deterioro progresivo que ponga en riesgo su sostenibilidad económica y su papel estratégico en las zonas rurales.

Preacuerdo en el convenio del campo de Ciudad Real: una subida salarial del 7,5 % y reducción de jornada

Las organizaciones sindicales UGT FICA y CCOO Industria, junto a la patronal Asaja, han alcanzado este miércoles un preacuerdo para la firma del convenio colectivo del campo en la provincia de Ciudad Real. Este pacto pone fin a más de un año de negociaciones y afectará a cerca de 15.000 personas trabajadoras del sector.

El preacuerdo recoge una subida salarial del 7,5 % para los años 2025 y 2026, así como la reducción de la jornada laboral hasta las 1.784 horas anuales, según han informado los sindicatos en una nota de prensa. La firma definitiva del convenio está prevista para el próximo 21 de abril.

UGT FICA y CCOO Industria han valorado positivamente el avance que supone este preacuerdo, especialmente en lo relativo a la mejora de los salarios. Según destacan, en muchos casos las retribuciones estaban por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Gracias a la presión sindical, «ninguna categoría cobrará menos del Salario Mínimo Interprofesional».

Ambos sindicatos han señalado que, aunque el colectivo aún tiene muchas demandas y reivindicaciones pendientes, «lo firmado es un paso más en la dignificación de sus condiciones laborales».

Tras meses de bloqueo por parte de la patronal en las negociaciones, UGT FICA y CCOO Industria esperan que este acuerdo «inaugure una nueva etapa en las relaciones laborales en el sector y en el reconocimiento de la labor que desarrollan las personas trabajadoras del Campo de Ciudad Real».

Llega a Tomelloso un clásico de Agatha Christie: «Asesinato en el Orient Express»

El Teatro Municipal Marcelo Grande de Tomelloso volverá a convertirse en escenario de una gran producción teatral con la llegada de “Asesinato en el Orient Express”, una nueva adaptación del célebre texto de Agatha Christie que se representará el viernes 17 de abril a las 20:30 horas.

La obra estará protagonizada por Juanjo Artero, acompañado por un elenco de once intérpretes, en un montaje que destaca por su cuidada escenografía y su capacidad para sumergir al espectador en una trama llena de intriga y tensión.

Ambientada en los años 30, la historia sigue al famoso detective Hércules Poirot durante un viaje en el mítico tren Orient Express. Una tormenta deja el convoy aislado y, a la mañana siguiente, uno de los pasajeros aparece asesinado. Con el culpable aún a bordo, Poirot deberá enfrentarse a uno de los casos más complejos de su carrera.

La función, dirigida por José Saiz, tiene una duración aproximada de entre 90 y 100 minutos y está dirigida a todos los públicos. El reparto lo completan intérpretes como Daniel González, Helena Font, Ricardo Saiz, Juanan Lucena, Paco Pellicer, Mónica Zamora, Carmen Higueras, Candela Granell y Estela Muñoz.

Las entradas ya están disponibles con precios de 12 € en patio de butacas y 10 € en anfiteatro, y pueden adquirirse en la Posada de los Portales, en taquilla el mismo día de la representación o a través de la plataforma online Giglon (ENLACE AQUÍ).

Tomelloso acoge el impulso regional a la planificación del agua con el foco en el Alto Guadiana

Tomelloso ha sido escenario de un nuevo paso en la planificación del futuro hídrico de Castilla-La Mancha, tras la reunión mantenida en la sede de la Federación de Regantes del Alto Guadiana (FERGUALT), donde la Agencia del Agua ha impulsado la creación de mesas de trabajo para definir las necesidades del territorio.

El encuentro, encabezado por la directora de la Agencia del Agua, Montserrat Muro, junto al presidente de FERGUALT, Ángel Bellón, pone el foco en la importancia del Alto Guadiana y de municipios como Tomelloso en el debate sobre el uso y gestión del agua de cara al nuevo ciclo de planificación hidrológica 2028-2033.

Estas mesas abordarán cuestiones clave como el abastecimiento, los regadíos, los usos industriales y la protección medioambiental, con un enfoque tanto regional como provincial. El objetivo es recoger las necesidades específicas de territorios agrícolas como el de Tomelloso, donde el agua es un recurso fundamental para el desarrollo económico.

Durante la reunión, Muro subrayó que este proceso busca el consenso y la participación de todos los sectores implicados, especialmente los regantes, cuya actividad resulta esencial en la comarca. En este sentido, se trasladará a la planificación estatal una propuesta conjunta que integre las demandas del Alto Guadiana y refuerce su peso en la toma de decisiones.

Uno de los principales puntos abordados ha sido la situación de los regadíos, clave para el sector primario local. La modernización y creación de nuevos regadíos se sitúan entre las prioridades, junto al refuerzo de los sistemas de abastecimiento y la protección de los ecosistemas.

Desde el Gobierno regional insisten en la necesidad de avanzar hacia un modelo hídrico más equilibrado y sostenible, que garantice tanto el desarrollo agrario como la conservación del medio natural.

No usar ChatGPT para presentar la Renta: La Agencia Tributaria recuerda que tiene sus propias herramientas

La Agencia Tributaria ha advertido a los contribuyentes sobre los riesgos de utilizar herramientas como ChatGPT para la confección de la declaración de la Renta, insistiendo en la conveniencia de emplear los recursos oficiales puestos a disposición por la Administración. Así lo ha manifestado la directora general de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández, durante la rueda de prensa de presentación de la Campaña de la Renta 2025.

«Con lo que se ha volcado el equipo de la Agencia Tributaria en aportar las mejores herramientas de ayuda y asistencia, no me arriesgaría a hacerla con ChatGPT», ha afirmado Soledad Fernández, subrayando la importancia de utilizar los canales oficiales para evitar posibles errores o problemas en la declaración.

Fernández ha defendido especialmente la herramienta ‘Renta Web’, que este año incorpora diversas adaptaciones para facilitar la asistencia al contribuyente, mejorar la usabilidad y prevenir errores. «Es lo suficientemente válida y está lo suficientemente bien hecha como para que no tengamos que acudir a otras», ha remarcado la directora general.

Entre las novedades de ‘Renta Web’ para esta campaña, la Agencia Tributaria ha destacado la mejora de la información disponible sobre subvenciones, incluyendo datos personalizados sobre determinadas ayudas. Además, se han implementado mecanismos para ayudar a los contribuyentes a evitar errores relacionados con la aplicación de beneficios fiscales en casos de ascendientes o descendientes a cargo que también deban presentar declaración.

En cuanto a la experiencia de usuario, se han incrementado los accesos a las ventanas de captura de datos, se ha potenciado la interacción entre apartados y se ha mejorado el diseño del documento de ingreso y devolución, con el objetivo de hacer el proceso más sencillo y claro para los ciudadanos.

La Agencia Tributaria también ha recordado la puesta en marcha del plan ‘Le Llamamos’, que comenzará el 6 de mayo, con la posibilidad de solicitar cita previa a partir del 29 de abril. Por su parte, la atención presencial en oficinas se iniciará el 1 de junio, con solicitud de cita desde el 29 de mayo.

La rueda de prensa ha servido para reiterar la apuesta de la Agencia Tributaria por la digitalización y la asistencia personalizada, al tiempo que se ha lanzado un mensaje de prudencia sobre el uso de herramientas no oficiales en un proceso tan relevante como la declaración de la Renta.