Querido lector, pretendo ser breve, pero tengo la imperiosa necesidad de trasladar lo que percibo a mi alrededor en estos momentos tan complicados.

Vivimos tiempos convulsos donde la normalidad es un buen recuerdo del pasado. Ahora convivimos con nuevos conceptos que han cambiado nuestra vida y la percepción de la realidad. Somos las mismas personas, pero con peores problemas y peores soluciones. En estos momentos necesitamos soluciones para que esta situación tan desgarradora desaparezca lo antes posible.



Si hace un año y medio alguna osada persona hubiera pronosticado la situación que actualmente vivimos, la hubiésemos calificado de “loca”. Es verdad, nadie esperaba que esta situación la viviríamos en el 2020 y en el 2021. Ya saben, la realidad siempre supera a la ficción.

Nos encontramos con un paro creciente e imparable, empresas cerradas y arruinadas, ciudadanos desprotegidos sin ayudas y sin cobertura social… Ante una situación tan atípica, Castilla-La Mancha necesita políticas atípicas. Los vecinos de esta región no podemos seguir aguantando políticas trasnochadas del año 2019, donde los problemas que existían eran “arreglados” con el anuncio de un plan del presidente de la Región, el Señor Page.

Ya no vale pasearse por las televisiones de medio país anunciando planes que no llevan aparejado dinero. A Page lo apodaran “el presidente milanuncios” y no con poca razón, pues durante más de seis años ha anunciado cientos de planes casi a diario para, supuestamente, solucionar los problemas que vivía nuestra tierra. Ni aquellos planes solucionaban aquellos problemas, ni las actuales medidas paran el avance de la COVID-19.



El Señor presidente estaba equivocado entonces, y lo está en la actualidad. No se equivoca por ser el presidente, tampoco por ser de izquierdas, tampoco por querer dar la imagen de centrista, ni siquiera por salir día tras día en televisiones criticando al resto de políticos que si se atrevían a gestionar los problemas reales de los españoles. Se equivocaba y se equivoca debido a que nunca ha tenido un proyecto de Región, ni siquiera el equipo para poder desarrollarlo.

Los jóvenes de Castilla-La Mancha estamos abandonados por un gobierno regional que no mira por los intereses de aquellos que hemos sufridos dos crisis seguidas. Muchos jóvenes nos vemos obligados a salir de nuestra región para estudiar o trabajar en otras comunidades donde existen oportunidades, de las cuales carece nuestra región.

Somos muchos los jóvenes preparados y abandonados por aquellos que dicen estar a nuestro lado, pero en realidad, están alejados de nuestras preocupaciones. Se acuerdan de nosotros únicamente en época electoral, para pedir nuestro voto y prometernos un “proyecto de región” que parece la panacea. Ese proyecto se dispersa como la espuma en el mar en cuanto pasan dos días de las elecciones autonómicas. A partir de ese momento imponen su consenso a través de una mayoría absoluta que arrasa con el presente y el futuro de esta región y de sus ciudadanos. La mayoría absoluta te brinda la oportunidad de demostrar la capacidad de negociar, la mayoría absoluta no es un cheque en blanco.



El PSOE y el señor Page no solo han dejado desprotegidos a los jóvenes, también a los que llevan años trabajando para levantar esta región sin mirar horarios ni sacrificios.

Page ha impuesto el cierre de nuestra región, cerrando municipios perimetralmente, cerrando actividades económicas como las hosteleras, comercios grandes, centros de entrenamiento, gimnasios y una multitud de empresas que ven como su presente es desolador.

La imposición de estos cierres condena a miles de familias que viven de la hostelería, por ejemplo, a seguir pagando íntegramente los impuestos, pero a tener la puerta cerrada y, por tanto, a no tener ingreso alguno.  Parece irreal que tengas que pagar impuestos por una actividad económica que no desarrollas, debido a que alguien, que se sienta sobre cuero todos los días con los privilegios que tiene el ser presidente de Castilla-La Mancha, ha decretado el cierre tu actividad.



Los castellanos manchegos solo quieren trabajar, pero para eso les tienen que dejar trabajar. Castilla-La Mancha necesita políticas útiles, que sean buenas para sus ciudadanos y que actúen para mejorar el presente y el futuro de la Región. La COVID-19 pasará a la historia más pronto que tarde, y debemos de darnos cuenta quien ha estado a la altura, quien ha estado cerca de los problemas y de las preocupaciones de los ciudadanos y quien ha intentado darles respuestas.

No podemos seguir escuchando al PSOE anunciar 100 planes que se convierten en un bluf. Necesitamos un gobierno que se preocupe por nosotros, los vecinos de esta región que pagamos nuestros impuestos y exigimos acciones para que Castilla-La Mancha prospere.

Castilla-La Mancha se merece un futuro y ese futuro no pasa ni por el PSOE ni por Page.



En estos momentos necesitamos un equipo preparado, con ganas e ilusión de trabajar por esta región. El proyecto del Partido Popular es, sin duda alguna, el más cercano a las preocupaciones y necesidades de los vecinos de Castilla-La Mancha.

Paco Núñez y el Partido Popular son un gran equipo que escucha y propone soluciones a los problemas de los ciudadanos. No hace falta investigar mucho para comprobar que el Partido Popular de Castilla-La Mancha está cerca de los desempleados, familias, autónomos y PYMES, quienes atraviesan una difícil situación por la crisis sanitaria actual y por las medidas impuestas desde el gobierno regional.

A lo largo de los meses hemos comprobado como el equipo del Partido Popular ha propuesto multitud de medidas en las Cortes regionales para ayudar a los sectores más castigados e intentar, entre todos, solventar los problemas que ocasiona el virus y el ejecutivo castellanomanchego a los vecinos de la región.

En una situación tan excepcional como la actual, la sociedad necesita el apoyo de políticos cercanos y que entiendan nuestras preocupaciones. Desde mi ciudad, Alcázar de San Juan, miro con envidia a todos los ciudadanos que tienen cerca un político que comparta sus preocupaciones y lamento que en mi ciudad no tengamos esa clase política cercana, si no una que impone su opinión sin tener en cuenta la de los demás, gobernando de espaldas a los vecinos y a sus preocupaciones.

Estoy convencido que el cambio que debe tener Castilla-La Mancha viene de la mano del Partido Popular y de su presidente, Paco Núñez, quien se ocupa y preocupa de los vecinos, compartiendo problemas y fomentando las soluciones.



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