La Gerencia de Atención Integrada de Tomelloso, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, ha sido reconocida a nivel nacional por su compromiso con los cuidados materno-infantiles. La distinción llega a través del certificado oficial de participación en la tercera edición del proyecto ‘Sumamos Excelencia’, impulsado por el Centro Español para los Cuidados de Salud Basados en la Evidencia, Investén-ISCIII.
El reconocimiento pone en valor el trabajo desarrollado por la Unidad de Obstetricia, Ginecología y Pediatría, especialmente en la promoción de la lactancia materna, el contacto piel con piel tras el nacimiento y la humanización de la atención al parto y la cesárea.
La participación de la Gerencia de Tomelloso en este proyecto supone un aval externo y científico a la aplicación de recomendaciones basadas en la evidencia. Entre las líneas de actuación reconocidas se encuentran el fomento activo de la lactancia materna mediante protocolos actualizados, el acompañamiento profesional desde el nacimiento, el respeto a los tiempos fisiológicos del parto y la coordinación entre los distintos profesionales implicados.
La Unidad de Hospitalización 1ª – Bloque Obstétrico refuerza así su papel como referente nacional en cuidados materno-infantiles. El trabajo conjunto de matronas, personal de enfermería, pediatría y obstetricia ha sido clave para consolidar un modelo de atención seguro, de calidad y centrado en las familias.
Según ha explicado Alicia Sevilla, supervisora de Pediatría, Paritorio y Tocoginecología, la participación en ‘Sumamos Excelencia’ busca que hospitales y centros de salud trabajen de manera coordinada para ofrecer a las madres información clara y apoyo continuado antes y después del parto. Sevilla ha destacado que el proyecto impulsa la implantación de buenas prácticas, “como el contacto piel con piel tras el nacimiento, tanto en partos como en cesáreas, y favorece que la lactancia se inicie lo antes posible, garantizando que la atención a la madre y al recién nacido sea integral y basada en la evidencia científica”.
El certificado reconoce también la formación continua de los profesionales, alineada con las recomendaciones nacionales e internacionales en materia de cuidados materno-infantiles. Esta actualización permanente permite avanzar en una atención más humanizada, en la que se combinan la seguridad clínica, el respeto a las decisiones de las familias y el acompañamiento durante todo el proceso reproductivo.
