Hay discos que empiezan en un estudio y otros que comienzan mucho antes, cuando todavía no se sabe qué canciones acabarán dentro. ‘Fado’, el nuevo trabajo de Morf, empezó con un nombre y con una ruptura. Después llegaron tres años, diez canciones, viajes, aviones, metros y tiempo. Sobre todo, tiempo.
Jesús Lahoz, Morf en el mundo del rap, ha desvelado los primeros detalles de su nuevo álbum en una entrevista realizada por Luis DonJuan en Rosario Lab. El disco verá la luz el próximo 3 de septiembre y supondrá su regreso con un trabajo en solitario después de varios años.
“Se llama ‘Fado’ debido al género musical portugués”, explica Lahoz. La elección no responde tanto a que el álbum se adentre musicalmente en ese género como a aquello que representa: una forma de convertir la tristeza y las dificultades cotidianas en algo que pueda ser contado y compartido.
“Es música que engloba mucho las penurias diarias de la gente que las canta, la manera de expresarse y de abrirse al público, de sacar todo lo triste que lleva de una manera bonita”, señala.
Y ahí está precisamente el origen del disco.
Una ruptura contada durante tres años
‘Fado’ habla de una ruptura y de lo que viene después. No desde un único momento, sino siguiendo una especie de cronología emocional construida a lo largo de aproximadamente tres años.
“Es una manera de cómo gestionar una ruptura. Básicamente, es una cronología de cosas que han ido pasando”, cuenta Morf.
El proyecto comenzó a tomar forma cuando vivía en Alemania. Desde entonces, las canciones han ido apareciendo mientras la vida seguía: de camino al trabajo, viajando en avión o incluso dentro de un metro durante un viaje a Japón.
El título, sin embargo, estuvo antes que las canciones.
“Sabía cómo iba a ser el concepto a raíz de un hecho que sucedió en mi vida. Sabía lo que se venía y dije: ‘Esto se va a llamar Fado’”, recuerda.
El resultado serán diez temas que pueden escucharse individualmente, aunque Morf considera que juntos adquieren otro significado. “Son canciones que tienen su sentido, tienen su historia, pero el concepto de ‘Fado’ es un disco entero al final”.
Antes del lanzamiento llegarán dos adelantos, ‘Sad Kido’ y ‘Memory Lane’, cuya publicación está pendiente de los tiempos de distribución.
“Mucho Jesús, poco Morf”
Luis DonJuan plantea durante la conversación una pregunta que resume buena parte del carácter del proyecto: cuánto hay de Jesús en ‘Fado’ y cuánto de Morf.
La respuesta llega rápido: “Mucho Jesús, poco Morf”.
“Es un disco muy personal. Es muy poco egotrip, muy poco ego de rapero y mucho contar cosas”, explica.
Eso no significa abandonar el rap ni sus códigos. “Tiene barras”, reconoce durante la conversación. Pero esta vez las rimas están al servicio de una historia personal que, precisamente por serlo, aspira a resultar reconocible para cualquiera que haya atravesado una experiencia similar.
“¿A quién no le ha pasado? ¿A quién no le han roto el corazón? ¿Quién no lo ha pasado mal con alguien?”, plantea.
Para Morf, ahí se encuentra uno de los puntos de conexión del álbum. El oyente puede reconocerse en lo que escucha o encontrar en las canciones recuerdos de situaciones propias.
Escribir solamente cuando sale
Los tres años empleados en ‘Fado’ no responden únicamente al proceso de producción. Tienen mucho que ver con la forma en la que Jesús Lahoz entiende ahora la música.
“Yo saco música y escribo cuando sale. No me meto nunca presión”, afirma.
Hubo un tiempo en el que aquello era diferente. Durante su etapa profesional, con discográfica, existían otros ritmos y otras exigencias. Ahora la música ocupa otro lugar y Morf ha decidido respetar sus propios tiempos.
“Lo que es escribir y grabarlo se puede hacer rápido. A veces hemos sacado un disco en un mes. Pero ya no me apetece esa presión. Me apetece que sea algo natural, porque me apetece, porque sale solo”.
De hecho, reconoce que este disco le ha permitido descubrir —o ejercitar— una faceta que no siempre había estado presente en su forma de publicar música: la paciencia.
Morf se define como alguien con el “azogue” de terminar una canción y querer publicarla prácticamente al día siguiente, sin demasiados anuncios ni esperas. Con ‘Fado’ ha sucedido lo contrario.
“He tenido mucha paciencia con este disco. Lo hemos hecho al final disco y no canciones sueltas”, explica. “Esta vez ha sido la que más hemos alargado un proyecto”.
Será su primer álbum en solitario desde ‘Frozen Mills’, publicado en 2021. Posteriormente llegó ‘Videoclub’, un proyecto junto a Charlie y con producción de Infeon, productor que vuelve a estar detrás de este nuevo trabajo.
Un disco para caminar en un mal día
Hay una imagen sencilla que aparece al final de la entrevista y que sirve para explicar el espíritu de ‘Fado’: ponerse los auriculares y caminar por la calle uno de esos días en los que las cosas no han salido demasiado bien en el amor.
El disco nace precisamente de ahí: de algo que se rompe y de los días que vienen después. Diez canciones escritas sin un calendario estricto mientras su autor trabajaba, viajaba y continuaba con su vida.
Por el momento, ‘Fado’ no tendrá edición física. Durante la conversación aparece incluso la posibilidad del vinilo o el casete, formatos que Lahoz no descarta para futuros proyectos, aunque no están previstos para este álbum.
Morf quiere volver a tocar en Tomelloso
La entrevista deja además otro anuncio. Morf lleva tiempo sin subirse a un escenario y quiere cambiarlo. Su intención es preparar próximamente un concierto que no se limite a presentar ‘Fado’, sino que permita también mirar hacia atrás y recorrer su trayectoria musical.
Y quiere hacerlo en Tomelloso.
“Me gustaría que fuera aquí en Tomelloso, me gustaría que fuera en la Sala Beat”, adelanta, aunque todavía se trata de una idea pendiente de concretar.
La intención sería plantear una especie de cierre de etapa, aunque evita convertirlo en una despedida definitiva. “No sé si el ‘last dance’, porque me da miedo decirlo siempre, porque puede que luego haga otro concierto otro día”, reconoce.
Lo que sí tiene claro es el lugar y el motivo. Hace mucho tiempo que no ofrece un concierto y todavía más desde la última vez que actuó ante el público de su localidad.
“Llevo mucho tiempo sin dar un concierto, mucho tiempo sin darlo aquí en casa. Estaría chulo que viniera mi gente y que lo celebrásemos juntos”, afirma.
Antes llegará ‘Fado’. El 3 de septiembre, si los plazos de distribución se cumplen, aquellas canciones que empezaron a escribirse hace tres años dejarán de pertenecer solamente a Jesús Lahoz.
Diez canciones nacidas de una ruptura y construidas sin prisas. Un disco en el que Morf, paradójicamente, asegura haber puesto menos Morf que nunca: “Mucho Jesús, poco Morf”.



