Este viernes se presentó en la Posada de los Portales el libro “EL OBRERO DE TOMELLOSO”, una biografía muy completa del más insigne de los hijos de nuestra ciudad. La concejala de Cultura Nazareth Rodrigo fue la maestra de ceremonias de este evento, en el que se mostró muy satisfecha por el trabajo realizado desde la Biblioteca Municipal, y por su directora, Rocío Torres, que ha sido el “alma mater” del proyecto, agradeciendo el trabajo de ésta, además de los colaboradores: Francisco Alía y Ángel Ramón del Valle, catedráticos de la UCLM, así como los filósofos e investigadores: Jesús Rincón y Alfonso Ropero, que también estuvieron presentes en el acto.

Rocío Torres, muy emocionada y satisfecha, nos contó que los nietos de Francisco Martínez, Javier y María Martínez Cabrero, donaron al Ayuntamiento de Tomelloso toda su obra literaria y documental con el fin de que se difundiera la gran labor de su abuelo, y se hiciese justicia al “más insigne hijo de Tomelloso”.

El libro consta de una biografía escrita por Francisco Martínez Padilla, hijo del protagonista, desde una perspectiva personal e intima, dando a conocer a la persona más que al personaje, incluyendo los desencuentros entre ambos. Además contiene cuatro estudios introductorios: Francisco Martínez Ramírez, El Obrero de Tomelloso: Un pionero para la historia, de Francisco Alía Miranda; Entre vendimias, trasiegos y nubes de azufre. Tomelloso en un siglo crucial, 1850-1931, de Ángel Ramón del Valle Calzado; Perfil económico-político de un tomellosero universal: Francisco Martínez Ramírez, de Alfonso Ropero Berzosa; Patria, Nación y Estado. Aproximación a la filosofía política de Francisco Martínez Ramírez, de Jesús Rincón Navarro.

Este libro viene a dignificar la figura de un hombre que hizo por Tomelloso más que el resto de sus vecinos de todos los tiempos. Era un hombre adelantado a su tiempo; moderno, inteligente y progresista, en el sentido más amplio de la palabra, ya que defendía el progreso social y económico de un país que demandaba una regeneración, y esa regeneración intentó aplicarla en su ciudad natal. Habría que entender la figura de Francisco Martínez Ramirez, dentro del contexto social de la España de principios del siglo XX, de la cual Tomelloso era un reflejo fiel. Amigo de intelectuales y políticos de aquella época cómo Melquiades Álvarez, el general Aguilera, Indalecio Prieto o Manuel Azaña, escritor, ensayista, abogado, empresario y economista, fundó en 1903 el primer periódico de su ciudad: El Obrero de Tomelloso. En 1904 creó el Círculo instructivo del Obrero, con fines únicamente educativos, pues cómo hombre ilustrado creía firmemente en la alfabetización e instrucción de los trabajadores. También fundó una de las primeras cooperativas agrícolas del país, y fomentó la mecanización del trabajo agrícola.

El libro cuenta toda la biografía y logros de este gran hombre, inquieto, utópico y emprendedor, que amaba su ciudad y quería que ésta fuese un referente de progreso social y económico. Pero su mayor gesta fue la de conseguir conectar a Tomelloso y Argamasilla de Alba a la red de ferrocarril en 1914, algo que fue crucial para el desarrollo de la ciudad para poder dar salida a toda su gran producción vinícola y alcohólica. Pocos años después, en 1920 trajo la primera locomotora de gasolina de España.

Gran viajero, fue un explorador de los adelantos técnicos. De ideología republicana, liberal-progresista, durante la guerra civil fue repudiado tanto por los republicanos como por los golpistas. Su decadencia comenzó durante la contienda, y después de ésta se diluyó en su Tomelloso, casi arruinado y olvidado de todos. Murió en 1949 a la edad de 78 años.

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