Rafael Canogar nació en 1935 en Toledo, fue discípulo del pintor Vázquez Díaz, y desde muy joven destacó como pintor figurativo, pero muy moderno en su concepción, sin embargo a mediados de la década de los años 50 se pasó a una modalidad de pintura abstracta llamada aquí Informalismo, y que fue una reacción al llamado Expresionismo Abstracto americano. En 1957 funda junto a Feito, Millares, Saura y Pablo Serrano, el grupo “El Paso” referente internacional de la Nueva Pintura Española .

La serie que nos presenta en el Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena corresponde a su producción del último año que ha coincidido con la Pandemia. El título de la exposición dice mucho sobre algo que más o menos hemos sentido todos durante éste año. Las piezas de esta exposición inciden en la iconografía más minimalista del autor de los últimos 20 años, en las que utiliza planos de color con sutiles intervenciones compositivas, en este caso son formatos verticales divididos en dos mitades de color plano con unas manchas horizontales muy texturizadas. Su dominio del color es impresionante, y su lenguaje, aunque abstracto, es ante todo emocional, por lo que no deja indiferente a ningún espectador, aunque sea profano en el lenguaje artístico.

La aportación técnica de este fecundo artista en esta ocasión es trabajar sobre acetato en las obras de pequeño tamaño, y sobre metacrilato en las más grandes. Estos materiales transparentes le han dado la ocasión para crear obras casi tridimensionales, ya que los planos de color están pintados por la cara posterior, mientras que las manchas horizontales texturizadas están en la cara externa. Una obra muy plástica, estética y emocional.

El presidente de la Cooperativa Virgen de las Viñas, Rafael Torres, en la presentación ha declarado que esta exposición es la mejor manera de celebrar el décimo aniversario de la inauguración del museo, y el vigésimo aniversario del certamen artístico, agradeciendo al ayuntamiento de Tomelloso, a la Junta y a las empresas colaboradoras que aportaron el capital para la realización de este proyecto, que hoy es una realidad.

Por su parte, la alcaldesa de Tomelloso, Inmaculada Jimenez, ha recordado con mucha emoción que hace un año Tomelloso estaba en una situación crítica, y se ha alegrado de esta exposición, porque “supone un camino a la normalización, en la que empezamos a ver la luz al final del túnel”.

La Consejera de Educación y cultura ha incidido en la importancia del Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena por ser el tercer vértice del triángulo cultural junto a los otros dos museos de arte contemporáneo de la región situados en Toledo y Cuenca.

Por su parte el comisario de la exposición, Alfonso de la Torre, ha hablado de la trayectoria artística de Rafael Canogar y ha presentado la exposición cómo un canto de esperanza, y una renovación en el lenguaje plástico de este artista internacional Renacido.

Una exposición de un artista internacional, con una obra interesante que supone la vuelta del artista a su iconografía más primitiva, en la que el color es el auténtico protagonista.

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