Noticias: gasolinero

Marcelo Grande, pintor (crónica de un café), por F. Navarro

El pintor me espera sentado en un taburete del Café de la Glorieta. El Café de la Glorieta, como bien sabes avisado lector, existe, los tableros de las mesas no están hechos con lápidas de tumba, tiene un zócalo de arpillera, etcétera

El tiempo amarillo, por F. Navarro

Las fotos viejas —algunas de color sepia—, nos entretienen y nos recuerdan la inexorabilidad del tiempo. Nos hacen pensar en la gente que sale retratada, nos evocan casi siempre anécdotas y pocas veces disgustos. O al menos eso creo. Las fotos viejas  —algunas de color sepia—, son como pinturas de Valdés Leal que nos advierten que todo pasará y que solo seremos halogenuro de plata fijado en un papel.  En casa —como en tantas— las fotografías estaban guardadas en una caja de lata de Cola-Cao (el alimento de los campeones). La caja tenía pintada en el culo una escena de...

La hermandad de los poetas, por F. Navarro

Escucho en un acto cultural —concretamente en la presentación de un libro de poemas; dicho sin afán proselitista, sino por exponer la mera verdad—que la poesía es un género de minorías. Que no se compra la obra poética y que si ellos, los poetas, no leen a otros poetas, no los lee nadie. Suena a una suerte de fraternidad de vates, una hermandad endogámica de poetas leyendo de continuo obras en verso, o prosa poética. Hoy me acuerdo de Betanzos. Y de las monjas de Ávila circunvalando la muralla con humildes alpargatas, mirada gacha y manos ocultas; de las ahorrativas abadesas...

La naranja es fruta de invierno, por F. Navarro

Pese a lo que se diga, la naranja es una fruta de invierno. El verano es una época catártica de fuego y purificación pero sin toronjas. La única alegría en la casa del pobre durante el frío septentrión es la voluptuosidad de la fruta; ese olor a frondosidad, a sol y a levante augura —para el que  llegue—lo que espera en el estío. —Así te veas como tú me quieres ver. —¿Te quieres callar? —¡No me da la gana! El verano, como digo, es época de catarsis. La gente por San Juan le mete fuego a las telarañas del invierno, al olor a cerrado,...

El turrón y el mazapán los pongo yo, por F. Navarro

(De "El atrevimiento de los bombardinos") «Querida Concha: He pedido permiso a mi jefe de negociado, Don Leonardo. Es posible que pueda llegar a Tomelloso el mismo día de Nochebuena, una vez en Madrid, dejaré el tren para coger el autocar, con suerte podré tomar el de las cinco de la tarde. Compraré, dios mediante y si la RENFE cumple con los horarios, dos tabletas de turrón blando y medio kilo de mazapán de La Mallorquina; sé cómo te gusta. Espero y ruego que estés más repuesta que cuando estuve esta feria. Siempre tuyo: Antonio». Antonio estudio la Carrera de Comercio...

Diciembre es mes de aceitunas y escarchas, por F. Navarro

El sol calienta un poco, no tanto como parece. Es lo que tiene el final del otoño. El día más corto del año es el veintiuno de diciembre, todos los sa

El pájaro en el alambre o el final de don Arturo, por F. Navarro

Don Arturo Sánchez Manzanares está sentado plácidamente a la sombra de los escuetos arboles, en la terraza del casino de San Fernando, —cuando los verdes campos han sucumbido al ocre seco y polvoriento de los rastrojos— agita el café con leche con la cucharilla para disolver el azúcar y enfriar el líquido. El tintineo de la herramienta contra el cristal del vaso se mezcla con el gorjeo mañanero de los gorriones y produce un estado de paz y sosiego en los compañeros de la mesa. —Se me ha secado el cerebro —dice don Arturo a sus amigos— como una pasa,...

El sudor es amargo, pero menos que las lágrimas, por F. Navarro

Pese a lo que se diga, la naranja es una fruta de invierno. El verano es una época catártica de fuego y purificación pero sin toronjas. La única alegría en la casa del pobre durante el frío septentrión es la voluptuosidad de la fruta; ese olor a frondosidad, sol y levante augura —para el que  llegue—lo que espera en el estío. —Así te veas como tú me quieres ver. —¿Te quieres callar? —¡No me da la gana! El verano, como digo, es época de catarsis. La gente por San Juan le mete fuego a las telarañas del invierno, al olor a cerrado, al miedo...

Principios, por F. Navarro

Los escritos deben principiar de una manera agradable para el lector, está mal empezar con una pregunta, que era lo que uno iba a hacer. Comenzar con: «Escribir, ¿para qué?». Cómo justificando el hecho de la no escritura y lo que a continuación haré: citar

La Semana Santa, por F. Navarro

Tras ver la película “El abrazo partido” convine conmigo mismo en cambiar mi mayor deseo —que no es otro, pascual lector, que el de xxxxxx—, dada mi proverbial y compulsiva volubilidad, por el de ser argentino. Y además judío. Nombrar a la ropa interior femenina cómo bombacha o corpiño, aguantando los envites de la vida sin perder la compostura. Hablar inundando de palabras cualquier intersticio, como si el verbo fuese de aire o de fina arena; y a la vez ser judío cómo hipérbole de la decadencia, tan literaria ella. Y pasear por Corrientes, pongo por ejemplo, acompasando el paso...