Sacarse el carné puede superar los 1.200 euros: OCU alerta de precios poco claros y cláusulas abusivas en autoescuelas

La organización pide revisar con atención los packs «todo incluido», comprobar cuántas clases prácticas incorporan y si las tasas están realmente cubiertas

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Sacarse el carné de conducir puede terminar costando más de 1.200 euros entre matrícula, formación teórica, clases prácticas y tasas de la Dirección General de Tráfico (DGT). A este desembolso se añaden, según advierte la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), posibles problemas derivados de ofertas poco transparentes y determinadas cláusulas contractuales.

Tras analizar contratos y reclamaciones recibidas contra algunas autoescuelas, OCU recomienda prestar especial atención a los denominados packs «todo incluido». La organización señala que el precio anunciado puede resultar muy inferior al desembolso final cuando determinados conceptos quedan fuera de la oferta.

Antes de contratar, el alumno debe conocer el precio total con IVA y qué incluye exactamente. La autoescuela debe especificar si están incluidas las tasas de la DGT, los certificados y otros gastos administrativos, así como el número y la duración de las clases prácticas contempladas en el precio.

OCU pone como ejemplo una oferta de 650 euros por un permiso «todo incluido» que posteriormente cobre aparte las tasas de examen, situadas alrededor de los 100 euros, o que no explique que incorpora un número limitado de prácticas. Según los datos manejados por la organización, los packs analizados incluyen entre 8 y 22 clases, de entre 45 y 90 minutos, mientras que suelen necesitarse unas 25 prácticas, con un precio medio de 30 euros cada una.

La organización recuerda que las autoescuelas también deben informar de la vigencia de las promociones, las condiciones de las convocatorias y exámenes y, cuando corresponda, del derecho de desistimiento.

OCU ha detectado además cláusulas que considera potencialmente abusivas. Entre ellas se encuentran la pérdida del dinero abonado si el alumno se da de baja sin una compensación equivalente cuando es la autoescuela la que cesa su actividad; penalizaciones de hasta 300 euros por trasladar el expediente; trabas injustificadas para cambiar de centro; la caducidad de prácticas pagadas que no pudieron realizarse por falta de disponibilidad de la autoescuela, y modificaciones unilaterales de precios o condiciones.

Ante uno de estos problemas, la recomendación es reclamar por escrito a la autoescuela, dejando constancia de lo sucedido y de la solución solicitada. OCU dispone también de su plataforma Reclamar para ayudar a gestionar y documentar estas reclamaciones.

A estas dificultades se suma la espera para presentarse al examen práctico. Según OCU, en las grandes ciudades puede alcanzar hasta cuatro meses, una demora que atribuye en buena medida a la insuficiencia de examinadores de la DGT, cuya plantilla cifra en alrededor de 900 profesionales.

Estos retrasos también pueden encarecer el permiso de conducir, ya que algunos alumnos necesitan contratar clases prácticas adicionales mientras esperan la fecha del examen. Por ello, además del precio inicial, OCU aconseja conocer desde el principio todos los gastos, límites y condiciones antes de firmar con una autoescuela.

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