No hace falta salir de Castilla-La Mancha para darse un capricho de alto nivel. En pleno corazón del Campo de Montiel, un pequeño municipio de Ciudad Real esconde un lugar donde es posible vivir, por unos días, como un auténtico ‘ricachón’. Torrenueva, con apenas 2.600 habitantes, guarda entre sus paisajes tranquilos una experiencia exclusiva difícil de imaginar en un entorno tan rural.
Entre llanuras y suaves colinas, este pueblo invita a disfrutar de la esencia manchega: calles sosegadas, tradiciones vivas y un ritmo de vida pausado. Sin embargo, a las afueras del casco urbano se encuentra una finca de más de 1.000 hectáreas que rompe con cualquier expectativa: allí se ubica el Hotel La Caminera Club de Campo, un complejo de cinco estrellas que combina naturaleza, lujo y privacidad.

A unos 45 minutos en coche de Ciudad Real y a solo 20 de Valdepeñas, el hotel se sitúa en una zona privilegiada, rodeado de rutas del vino y enclaves naturales como Las Tablas de Daimiel o las Lagunas de Ruidera. El entorno ya invita a la desconexión, pero las instalaciones elevan la experiencia a otro nivel.
Las más de 60 habitaciones del hotel destacan por su amplitud y un diseño contemporáneo en el que predominan la luz y los materiales cálidos. La oferta es variada: desde habitaciones dobles que rondan los 189 euros por noche hasta suites más exclusivas, con jacuzzi, salón independiente y vestidor, que pueden alcanzar los 480 euros por noche. Todas incluyen wifi gratuito, televisión de pantalla plana y baños con hidromasaje y productos de alta gama.

El bienestar es otro de los pilares del complejo. Elaiwa Spa, con cerca de 800 metros cuadrados y una estética inspirada en los baños romanos, se presenta como un auténtico santuario de relajación. Cuenta con circuito de aguas, cascadas, pediluvio, saunas, baños de vapor, duchas de sensaciones y zonas de descanso con tumbonas térmicas. Además, ofrece tratamientos faciales y corporales con productos naturales, completando una experiencia pensada para desconectar por completo.
El hotel también dispone de piscina exterior, gimnasio, dos pistas de pádel y un campo de golf de 18 hoyos que rodea el recinto. Todo ello en un entorno natural que invita a bajar el ritmo y disfrutar sin prisas, incluso con actividades como sesiones de yoga al aire libre.

Uno de los grandes reclamos es su oferta gastronómica. El restaurante Retama, distinguido con una estrella Michelin desde 2020, propone una cocina de autor con raíces manchegas, donde el producto local se reinterpreta con un enfoque innovador. La experiencia puede disfrutarse tanto en el interior como en su patio central de estilo tradicional manchego, que también cuenta con una zona chill-out.
Pero si hay algo que realmente distingue a La Caminera es su aeródromo privado, una infraestructura única en España dentro de un hotel. Con una pista de 1.400 metros, permite a los huéspedes llegar directamente en avión o jet privado, garantizando discreción y comodidad desde el primer momento. Además, el complejo dispone de estación meteorológica propia.

El uso del aeródromo tiene tarifas diferenciadas según el tipo de aeronave: alrededor de 150 euros al día para aviones de pistón, unos 250 euros para jets muy ligeros, 300 euros para jets ligeros, 500 euros en el caso de jets de tamaño medio y hasta 1.000 euros diarios para los jets de mayor tamaño.
En definitiva, La Caminera Club de Campo se presenta como un refugio donde la sofisticación se mezcla con la autenticidad manchega. Un lugar inesperado en un pequeño pueblo de Ciudad Real que demuestra que el lujo también puede encontrarse lejos de las grandes ciudades.
