“Vivir para los demás es vivir para mí”. Esta declaración de Ngawang Wangjor, uno de los ponentes en las jornadas celebradas este sábado en el auditorio de Tomelloso sobre el trato digno a los pacientes afectados por cáncer, resume la filosofía de los profesionales que ayer participaron en el acto celebrado por Las Supernenas.

Ante un auditorio repleto de profesionales y practicantes de terapias complementarias a la medicina occidental, la coordinadora de Las Supernenas, Montserrat Jiménez, ensalzó el poder que este grupo de autoayuda tiene frente al trato deshumanizado que los enfermos de cáncer reciben en los hospitales. Con un discurso fuerte, dejó constancia de la naturaleza del acto, que pretende ser un evento de referencia en la lucha social por la implementación y difusión de la práctica de la medicina natural por toda la sociedad española.

Las Supernenas se autocalifican como libres de todo control institucional, como una herramienta al margen de los sistemas organizados, que no recibe tampoco dinero y que sólo atrae a personas que, como los ponentes, actúan desinteresadamente y a partir de una forma de vida en muchos puntos en común. 

Los ponentes

El caso del primer ponente, el maestro de Dharma Ngawang Wangjor, que está recorriendo hospitales de la provincia ofreciendo altruistamente su formación a los profesionales de la salud que así lo desean con el objetivo de “humanizar al ser humano”, explicó que somos puro movimiento, que “lo que ayer era un principio firme en nosotros, hoy puede no serlo”, y que esta forma de ver la vida nos ayuda a vivirla con arte: “lo único real es ahora”. Invitó a saber controlar los apegos o el ego, calificando de absurdo las luchas que llevamos hasta la muerte por nuestras ideas preconcebidas, por aquello que nos ha querido imponer la cultura y los agentes que la controlan.

José María González, enfermero en una unidad de Oncología del Sescam explicó desde su experiencia la dificultad que tienen para integrar el arte del trato digno en los pacientes por la instrumentación que del sistema sanitario se ha hecho. Explicó que pese a las dificultades que tiene la ciencia de hoy para explicar como el Reiki, por ejemplo, puede ayudar a sanar mediante la modulación de nuestras emociones, los resultados están ahí, “el Reiki reduce el dolor, el cansancio en los enfermos de oncología… es meditación, es un procedimiento que lleva a estados inducidos de modulación emocional”.

 Es fundamental, dijo, que podamos atender también las necesidades emocionales y espirituales de los pacientes si realmente queremos ayudar a su sanación. Con los actuales protocolos de la sanidad pública, el paciente es pasivo y, al no decidir entre varias opciones, la recuperación es más lenta o puede llevar a metástasis. La Bioética, explicó, ha demostrado sus límites en la práctica médica, “es necesario integrar la medicina y la filosofía”.

El enfermero invitó a los asistentes a participar en el Plan Dignifica puesto en marcha por la Junta. “Es una esperanza”, manifestó, para la integración de estas terapias en la sanidad pública. (http://sescam.castillalamancha.es/plan-dignifica-de-atencion-en-urgencias-y-gestion-de-camas).

El tercer ponente, Roberto San Antonio Abad, presidente de Cofenat, la asociación nacional de profesionales de las terapias naturales, informó sobre las estrategias que la Organización Mundial de la Salud ha sugerido a los países miembro para los próximos seis años, en lo que a la regulación de estas terapias (homeopatía, Medicina Tradicional China (MTC), naturopatía y osteopatía, entre otras) se refiere y promoviendo su reducido coste en relación con la atención médica general.

Por su parte, Javier Alonso, profesor de la Escuela Superior de MTC en España, informó sobre su objetivo de normalizar la MTC, el logro de unos marcos legales y asistenciales que “llegarán tarde o temprano”, sentenció. Cerró su intervención aludiendo a los gobiernos con este proverbio chino: “Cuando el sabio señala la luna, el tonto mira el dedo”.

José Luis Padilla

Cerró el acto el médico y experto en Medicina Tradicional China, José Luis Padilla. A través del humor, el último ponente criticó el modo en que se le enfría el alma a un paciente cuando se le dice que tiene cáncer “como si eso fuese obra del demonio”. Describió el modo en que el entorno del paciente empieza a problematizar la situación y expresa un miedo a la muerte “¡cuando no sabemos ni lo que es vivir!”.

Padilla destacó el artículo científico recién publicado en que se afirma que las dos terceras partes de los cánceres se originan al azar, y no guardan relación con hábitos tópico como el tabaquismo.

La medicina tiene muchas carencias, explicó, y “la mitad las cubre la bondad del terapeuta, del profesional”, expuso. Ante el agotamiento del paciente, éste va en busca de alternativas que, pese a que “ninguna de ellas resiste el rigor científico”, contienen todos los elementos para ayudar a sanar a la persona.

“Somos seres anímicos, biológicamente perfectos, diseñados para el disfrute. No estamos diseñados para el miedo”. Con esta sentencia, Padilla quiso insistir en que vivimos en sociedades donde el Estado funciona a través del mecanismo del miedo, y que al no entender como esa represión funciona en nuestra naturaleza, nos conducimos a la enfermedad.

Somos emociones, dijo el ponente, y nuestros ideales no tienen que llevarnos al miedo, y ahí está la esencia de las tradiciones orientales en medicina, que nos permiten ver que somos seres con alma. Con su oratoria, extraordinaria en nuestros días, Padilla insistió en que hay una parte de la población que sufre muy poco, que vive ajena a las fuerzas de la sociedad que niegan la posibilidad de disfrutar la vida: “Hemos hecho del sufrimiento un artista”, le hemos dado todo el espacio como si sufrir fuese algo natural que debemos sentir constantemente, “es una forma de vida que lleva a la enfermedad”. Padilla insistió en vivir en alerta, con atención, pero “No con miedo”.

Para terminar su intervención, Padilla apostó por situar al terapeuta o profesional como mediador en la sanación del paciente “que debe saber transmitirte que tú puedes, que cambies tu estilo de vida, tu sensibilidad hacia tu entorno y hacia ti mismo”. La medicina natural no es una alternativa, sentenció, es otra faceta más del conocimiento humano.

Colaboraron a la celebración del acto Mindalia (https://www.mindalia.com), el ayuntamiento de Tomelloso, así como varias empresas locales en la celebración del cóctel posterior.



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