La consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, ha respondido a las protestas convocadas contra la instalación de plantas de biometano en la región, defendiendo la necesidad de gestionar adecuadamente los residuos agrícolas y ganaderos. Gómez ha mostrado su respeto por las concentraciones, pero ha instado a los manifestantes a reflexionar sobre las alternativas para tratar los residuos generados en los municipios.
«¿Qué piensan hacer con sus alpechines, con sus vinazas, con los estiércoles ganaderos, con los restos de podas y con los lodos de depuradora?», ha preguntado la consejera, en referencia a los residuos que generan las actividades agrícolas y ganaderas en la región. Gómez ha advertido de que, si estos residuos no se tratan de forma adecuada, «tendremos un problema», ya que «los llevarán a los vertederos y en los vertederos tendremos lixiviados, tendremos contaminaciones de los acuíferos y por lo tanto tendremos un grave problema en toda la región».
Las declaraciones de la consejera se producen en el contexto de la convocatoria de una concentración regional en Toledo, organizada por las Plataformas Stop Biometano de Castilla-La Mancha. La protesta, prevista para el sábado 9 de mayo, tiene como objetivo exigir la paralización del Plan Regional de Biometanización 2024-2030 impulsado por la Junta y denunciar la «imposición» de macroplantas y macrogranjas en los pueblos.
Gómez ha subrayado la importancia de considerar todos los aspectos relacionados con la gestión de residuos y ha señalado que los proyectos empresariales de biometano deben buscar «buenas ubicaciones, que no molesten absolutamente a nadie» y que resuelvan los problemas derivados de los residuos.
En cuanto al desarrollo normativo, la consejera ha informado de que el decreto que regulará el Plan Regional de Biometanización se encuentra en sus últimas fases de revisión jurídica. Gómez confía en que «antes del verano» el texto esté disponible y permita «acortar con una norma reguladora qué tipo de instalaciones son las que pueden venir a Castilla-La Mancha y sobre todo dónde se tienen que instalar y de qué forma, para que también sea una ayuda a los municipios para su toma de decisiones».
