Castilla-La Mancha trabaja en una nueva ley para combatir las desigualdades económicas entre hombres y mujeres, especialmente la brecha salarial. Entre las medidas previstas se encuentra una estrategia regional de cuidados que buscará fomentar un reparto más equilibrado de las responsabilidades familiares y evitar que estas perjudiquen la trayectoria profesional.
Así lo ha explicado la consejera de Igualdad, Sara Simón, durante su participación en el II Encuentro IberoMujer 2026, celebrado en Madrid y organizado por la Asociación de Mujeres Empresarias Iberoamericanas (AMEIB).
La jornada ha reunido a representantes del ámbito empresarial, académico, financiero e institucional para abordar cuestiones como el liderazgo femenino, la digitalización y el acceso a herramientas de financiación.
Los cuidados, una de las claves de la desigualdad salarial
Durante su intervención, Simón ha defendido que las diferencias económicas entre hombres y mujeres no dependen únicamente del salario que reciben por su trabajo, sino también de las oportunidades de promoción y de las responsabilidades familiares que asumen.
«Cerrar la brecha salarial exige mirar más allá de la nómina. Exige entender cómo se organiza el empleo, quién cuida, quién puede promocionar, quién dispone de tiempo y quién termina renunciando a una parte de su proyecto profesional», ha señalado.
En este sentido, la consejera ha explicado que la futura normativa autonómica incorporará una estrategia regional de cuidados con medidas e incentivos para promover la corresponsabilidad en el ámbito laboral.
El objetivo es avanzar hacia un reparto más equilibrado de las tareas de atención a menores y personas dependientes, que pueden condicionar la continuidad y el desarrollo profesional.
Menos ingresos durante la vida laboral y pensiones más bajas
Otro de los aspectos destacados por la responsable regional de Igualdad ha sido el efecto que las interrupciones laborales pueden tener a largo plazo.
Según ha explicado, cuando una mujer reduce su jornada, deja temporalmente de trabajar o renuncia a una promoción para cuidar a un familiar, las consecuencias económicas pueden prolongarse más allá de ese periodo.
«Está perdiendo ingresos hoy y derechos futuros. La desigualdad salarial se convierte, con el paso del tiempo, en desigualdad en las pensiones y en una menor autonomía económica», ha advertido Simón.
Por ello, el Gobierno regional plantea abordar estas situaciones mediante políticas que favorezcan la conciliación y la corresponsabilidad.
El papel de las empresas para reducir las desigualdades
La consejera también ha destacado la importancia de implicar al tejido empresarial en la aplicación de estas medidas.
Durante el encuentro, ha agradecido el trabajo de las mujeres empresarias y ha insistido en que las iniciativas legislativas necesitan la colaboración de empresas y entidades para conseguir resultados.
