La consejera de Igualdad de Castilla-La Mancha, Sara Simón, ha defendido la necesidad de reforzar la educación afectivo-sexual entre niños y adolescentes tras conocerse los datos del informe ‘Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital de Castilla-La Mancha’, elaborado por Unicef, que sitúa en los 11 años la edad media del primer acceso a contenidos pornográficos.
Simón ha asegurado que se trata de una situación que preocupa desde hace tiempo al Gobierno regional y ha señalado que el estudio confirma una realidad ya conocida.
La consejera ha considerado que es el momento de abordar de forma decidida la educación afectivo-sexual para evitar que los menores obtengan información sobre las relaciones personales a través de internet, las redes sociales o la pornografía.
En este sentido, ha advertido de que los contenidos pornográficos actuales presentan con frecuencia situaciones de violencia contra las mujeres, lo que, a su juicio, puede influir en la forma en la que niños y niñas entienden las relaciones afectivas.
Por ello, ha defendido que los menores dispongan de herramientas que les permitan desarrollar una visión crítica sobre los contenidos a los que acceden y aprender que las relaciones deben basarse «en el respeto y la igualdad».
