Asaja Castilla-La Mancha ha puesto el foco en las restricciones que afectan a las labores agrícolas durante los episodios de riesgo extremo de incendios y ha advertido al Gobierno regional de que se opondrá a que determinadas limitaciones actualmente recogidas en la normativa autonómica de prevención de incendios pasen a tener rango legal.
El presidente regional de la organización agraria, José María Fresneda, ha abordado este martes en Toledo esta cuestión tras mantener una reunión con Francisco Castañares, experto en incendios forestales, junto a varios integrantes del Comité Ejecutivo Regional de Asaja.
Fresneda ha mostrado especialmente su preocupación por el proyecto de Ley de Acompañamiento de los Presupuestos de Castilla-La Mancha para 2027. Según sostiene Asaja, el texto podría incorporar con rango de ley restricciones que actualmente afectan a trabajos como la siega y la cosecha cuando existe un riesgo extremo de incendio.
El dirigente agrario ha dejado clara la posición de la organización ante estas posibles limitaciones: «Vamos a cosechar en julio, que es cuando toca». Fresneda ha defendido que los agricultores necesitan poder realizar los trabajos en sus explotaciones en el momento adecuado para los cultivos.
Asaja también considera que durante este verano se ha trasladado una imagen injusta del sector por su relación con los incendios forestales. «Nosotros hemos visto cómo al agricultor este verano, en Castilla-La Mancha, se le ha criminalizado», ha afirmado Fresneda.
El presidente regional de la organización ha reivindicado además el papel de los agricultores en situaciones de emergencia y en la prevención de incendios mediante trabajos en el territorio. «Ahora mismo, después de todo el movimiento mediático que ha habido, el agricultor tiene una imagen mala», ha lamentado.
Por su parte, Francisco Castañares ha apostado por negociar las medidas incluidas en el proyecto de Ley de Acompañamiento y ha defendido que las políticas públicas faciliten la continuidad de las actividades agrícolas, ganaderas y forestales en el medio rural.
A su juicio, mantener estas actividades y favorecer que más personas puedan desarrollarlas contribuiría tanto a combatir la despoblación como a reducir a largo plazo el riesgo de grandes incendios forestales.
Las posibles restricciones a las labores agrícolas se sumarán a las reivindicaciones que Asaja llevará a la movilización convocada para el próximo 6 de octubre en Toledo. Fresneda ha asegurado que espera una participación elevada y ha reiterado otra de las principales demandas de la organización: «El dinero de la PAC tiene que ir a los agricultores».




