FERCATUR 2026 ya está en marcha. El Complejo Ferial IFEDI de Ciudad Real ha abierto este viernes sus puertas a tres jornadas en las que la caza comparte espacio con la pesca, la naturaleza, el turismo rural y una gastronomía cada vez más presente dentro de la programación de la feria.
Hasta el domingo 13 de septiembre, el recinto reúne a más de 120 expositores y alrededor de 200 actividades dirigidas tanto a profesionales como a familias y aficionados. Entre los pasillos aparecen empresas relacionadas con el sector cinegético, asociaciones, productos especializados y propuestas turísticas, pero también zonas dedicadas a la gastronomía, exhibiciones, cetrería, drones, un rocódromo y actividades pensadas para acercar este mundo a niños y jóvenes.
La primera mañana ha permitido comprobar precisamente esa vocación de feria abierta. Cerca de medio millar de escolares han pasado por el recinto y, a la entrada, una food truck repartía mini hamburguesas de jabalí dentro de una de las actividades impulsadas para promocionar la carne de caza.
La gastronomía ha sido uno de los grandes focos de atención desde las primeras horas de FERCATUR. La feria ha acogido la final del Concurso Nacional de Gastronomía Cinegética, en la que seis cocineros han preparado en directo sus propuestas ante el jurado.
Los participantes han ido presentando sus platos en intervalos de quince minutos, convirtiendo la cocina en otro de los espacios de espectáculo de la jornada. El ganador ha sido Andrés Rodríguez, del restaurante La Zaranda de Ciudad Real, con su plato ‘Corzo a la Royale’. Iván Anaya, de El Mirador de La Mancha de Villarrubia de los Ojos, ha logrado el segundo puesto con una ‘Gilda de pato’, mientras que Mariano Capilla, de Casa Pepe de Carrión de Calatrava, ha sido tercero con su ‘Cubo de Rubik’.
Junto a ellos han competido Joel Campos, de Almazara del Marqués, en Viso del Marqués; Carlos Javier Raez, del restaurante Envero de Ciudad Real; y Mario Pasamontes Tejero, de La Merina Negra, en Almodóvar del Campo.
Para el director-gerente de ASICCAZA, Jaime Hurtado, el concurso permite enseñar una vertiente de la caza que va más allá de la propia actividad cinegética. “Representa una magnífica oportunidad para mostrar el enorme potencial creativo que ofrece la carne de caza en la alta cocina y en la restauración de proximidad”, ha señalado.
Hurtado considera además que FERCATUR funciona como “el escaparate idóneo para acercar este producto natural, sostenible y de alta calidad tanto a profesionales como al público general”.
La carne de caza seguirá teniendo presencia durante todo el fin de semana. Desde el stand 98, situado en el Pabellón Artemisa, se ofrecen degustaciones continuadas de embutidos, patés y otros elaborados. El sábado está prevista una demostración especial del chef Álvaro Madrid, del restaurante La Soga de Ciudad Real, y el domingo será el propio Andrés Rodríguez, ganador del concurso, quien protagonice otra degustación.
La feria también quiere conectar la gastronomía con la comercialización. Dentro de FERCAGOURMET se ha programado la mesa redonda ‘De Castilla-La Mancha al mundo: cómo convertir la carne de caza en un producto de exportación’, centrada en los mercados, la industria y las posibilidades todavía existentes para aumentar su presencia dentro y fuera de España.
El interés gastronómico se suma al contenido estrictamente cinegético. FERCATUR vuelve a convertirse durante estos días en un punto de encuentro para cazadores, empresas, gestores, asociaciones y aficionados, en una región donde la actividad mueve 963,3 millones de euros anuales, genera alrededor de 21.800 empleos y representa el 2,1% del PIB autonómico.
La feria permite además acercarse a nuevas formas de entender y practicar la actividad. Entre las novedades que se han dado a conocer durante su inauguración figura la incorporación por primera vez de la caza con arco en el coto social de Peñasnegrillas, situado entre Almuradiel y Viso del Marqués.
La creciente demanda de los cotos sociales es otro de los datos que ayudan a explicar el interés que sigue despertando la caza en Castilla-La Mancha. Actualmente existen nueve cotos sociales, frente a los tres que había en 2015, con unas 13.000 hectáreas disponibles. Las solicitudes para participar en sus sorteos han aumentado un 23%.
Además, se están introduciendo medidas para facilitar la participación de nuevos perfiles, como la reserva del 15% de los puestos para mujeres y menores de 30 años o el acceso preferente a determinados puestos para cazadores con movilidad reducida.
Mercedes Gómez, consejera de Desarrollo Sostenible, ha explicado que la intención es reforzar “el aspecto social de la caza para que sea accesible a todo el mundo”. También se busca que la jornada cinegética tenga continuidad más allá del propio coto, ofreciendo a los participantes información turística y cultural de las comarcas en las que se desarrolla la actividad.
La pesca ocupa igualmente una parte importante de FERCATUR. Castilla-La Mancha supera actualmente las 105.000 licencias autonómicas, a las que se añaden más de 1.500 licencias interautonómicas expedidas durante este año. En paralelo, la feria sirve para mostrar actuaciones relacionadas con la conservación de especies, la gestión de la trucha común y la modernización de instalaciones acuícolas.
Entre exposiciones y actividades también puede verse un adelanto de MUCANA, el futuro Museo de la Caza y la Naturaleza, concebido como un espacio para explicar la relación entre actividad cinegética, biodiversidad y conservación del medio natural.
Pero si algo pretende FERCATUR durante este fin de semana es que ese discurso salga de las mesas redondas y pueda verse, probarse y experimentarse dentro del propio recinto.
Carlos Marín, presidente de FECIR, ha definido la cita como una feria pensada “para todos los públicos”, con espacio para familias, niños y jóvenes. La programación de exhibiciones, cetrería, experiencias con drones, rocódromo, degustaciones y showcookings responde precisamente a esa intención de ampliar el perfil tradicional del visitante.
Tras la jornada inaugural, FERCATUR continuará durante el sábado y el domingo combinando negocio, divulgación y ocio. Entre armas y equipamiento cinegético, productos del campo, propuestas de turismo de naturaleza y cocinas trabajando en directo, IFEDI se convierte durante tres días en un recorrido por buena parte de las actividades económicas y sociales que rodean actualmente al mundo de la caza y la pesca.




