Castilla-La Mancha registró 212 ejecuciones hipotecarias sobre viviendas durante el segundo trimestre del año, un 8,7 % más que en el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 195, según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Entre abril y junio se certificaron en la región un total de 300 ejecuciones hipotecarias sobre todo tipo de fincas. Además de las 212 correspondientes a viviendas, hubo 22 sobre fincas rústicas, cinco sobre solares y otras 61 sobre otro tipo de fincas.
La mayor parte de las viviendas afectadas en Castilla-La Mancha eran de segunda mano. En concreto, 164 eran usadas y 48 nuevas. Atendiendo a su titularidad, 166 pertenecían a personas físicas y 46 a personas jurídicas.
El incremento registrado en Castilla-La Mancha se produce en un contexto de crecimiento de las ejecuciones hipotecarias en el conjunto del país. En España se iniciaron 7.141 certificaciones por ejecución hipotecaria durante el segundo trimestre, un 12,2 % más.
De ellas, 4.989 correspondieron a viviendas. Las ejecuciones sobre viviendas de personas físicas aumentaron un 23,6 %, mientras que las correspondientes a viviendas habituales crecieron un 27,5 %, hasta alcanzar las 3.703. Esta última cifra supone el nivel más alto de los últimos nueve años y encadena siete trimestres consecutivos al alza.
Las viviendas concentraron el 69,9 % de todas las ejecuciones hipotecarias iniciadas en España entre abril y junio. Además, el 91,7 % correspondió a inmuebles usados, frente al 8,3 % de viviendas nuevas.
Por comunidades autónomas, Andalucía registró el mayor número de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas, con 1.154, seguida de Cataluña, con 1.079, y la Comunidad Valenciana, con 717. En el extremo contrario se situaron La Rioja, con 13; Navarra, con 27; y Cantabria, con 31.

