El Corral de Comedias de Almagro volvió a levantar este jueves el telón de uno de los acontecimientos culturales más importantes del verano. La 49ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico arrancó con su tradicional acto inaugural, marcado por la entrega del Premio Corral de Comedias al actor Pepe Viyuela, que convirtió su discurso en una apasionada defensa del teatro como espacio de libertad, diálogo y convivencia.
Fiel a su estilo, Viyuela comenzó su intervención con un «Érase una vez» para construir un relato sobre el origen del teatro y el papel que desempeña en la vida de las personas. A través de esa historia imaginó un mundo en el que el ser humano inventó el teatro para mirarse a sí mismo y comprender su propia existencia.
«El teatro es un hermoso juego con capacidad para modificar la existencia y la convivencia. Por eso hubo algunos que, en algún momento, torpemente intentaron prohibirlo o maniatarlo, pero el teatro encontró siempre su modo de renacer. Su aroma de inmortalidad es su esencia», afirmó desde el escenario del histórico Corral de Comedias.
El actor también quiso detenerse en el valor simbólico del espacio que acogía la ceremonia. Recordó que el Corral de Comedias, uno de los teatros más antiguos del mundo conservados en funcionamiento, sobrevivió durante siglos porque permaneció oculto y aseguró que hoy sigue siendo un lugar donde «se respira esperanza».
«¿Por qué no pensar que este corral puede ayudarnos a descubrir e imaginar un mundo nuevo?», preguntó al público, antes de imaginar una sociedad «sepultada por los muros de la intransigencia y el odio» que pueda volver a renacer «luminosa y libre».
El teatro frente a la guerra
La parte más reivindicativa de su intervención llegó al reflexionar sobre la palabra como materia prima del teatro. Para Viyuela, el escenario nació para sustituir la violencia por el diálogo.
«El teatro se inventó para evitar la guerra», afirmó, defendiendo que los escenarios sustituyan a los campos de batalla y que «los cañonazos» den paso a «diálogos repletos de belleza», cambiando «la bomba por la ironía» y «el puñal por el verso».
En la recta final de su discurso, el actor trasladó esa reflexión al momento actual. Habló de los «tiempos de desinformación y de redes sociales infectadas de rencores», de una inteligencia artificial «muy artificial pero nada inteligente» y de conflictos como la guerra en Gaza para reivindicar un teatro «revolucionario» y «lúcido» que «nos lleve no solo a sobrevivir, sino a vivir con dignidad».
Un homenaje inesperado
La ceremonia reservó además una sorpresa para el premiado. Al finalizar el acto, su familia subió al escenario para dedicarle una emotiva actuación.
Su pareja, Elena González; sus hijos, Camila y Samuel; y su nieta Lola, acompañados por el arpa de Sara Águeda, protagonizaron una intervención que emocionó al propio Viyuela y a los asistentes que llenaban el Corral de Comedias.
Una nueva edición e impulso institucional
La entrega del Premio Corral de Comedias sirvió también para inaugurar oficialmente la 49ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, que durante las próximas semanas volverá a reunir en la localidad compañías, creadores y espectadores de distintos países en torno al teatro del Siglo de Oro.
En el acto participaron representantes de las distintas administraciones, que coincidieron en destacar la relevancia cultural del festival y su impacto para Almagro y la provincia.
El vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, anunció el refuerzo del apoyo de la Junta al certamen, con un impulso especial al nuevo programa de residencias artísticas para ampliar la actividad del festival más allá del mes de julio y consolidar Almagro como un espacio permanente de creación teatral. Además, agradeció a la directora del festival, Irene Pardo, y a su equipo el trabajo realizado para sacar adelante una programación que calificó de «extraordinaria diversidad artística».
Por su parte, la vicepresidenta primera de la Diputación de Ciudad Real, María Jesús Pelayo, reivindicó el Festival Internacional de Teatro Clásico como un motor cultural, turístico y económico para toda la provincia. Durante su intervención destacó el incremento del apoyo de la institución al certamen y defendió que la programación paralela contribuya a que los visitantes descubran también el patrimonio, la gastronomía y los recursos turísticos del conjunto del territorio.
Con el reconocimiento a Pepe Viyuela y el respaldo institucional a uno de los festivales teatrales más importantes del país, Almagro vuelve a convertirse desde este jueves en la capital internacional del teatro clásico durante todo el mes de julio.
