La 64ª Feria Nacional del Campo (Fercam) ha bajado el telón este domingo tras cinco jornadas marcadas por la intensa actividad comercial y profesional, dejando un balance que la organización considera muy positivo. Con el recinto al completo, cifras récord de exposición y numerosas operaciones cerradas durante la feria, Manzanares ha vuelto a consolidarse como uno de los principales escaparates del sector agroalimentario nacional.
Durante el acto de clausura, el concejal de Ferias Comerciales y director de Fercam, Pablo Camacho, ha asegurado que la feria ha cumplido los objetivos marcados y ha definido el certamen como un espacio donde confluyen «negocio, innovación y conocimiento», aunque ha destacado que su principal valor sigue siendo la confianza que empresas y profesionales depositan cada año en la cita.
La edición de 2026 ha reunido a 202 expositores procedentes de once comunidades autónomas y de una veintena de provincias, ocupando los más de 120.000 metros cuadrados del recinto ferial. Además, el valor de la maquinaria y los productos expuestos ha rozado los 48 millones de euros, la cifra más elevada alcanzada por el certamen.
Camacho ha subrayado que el mejor indicador del éxito no son únicamente los datos de participación, sino las operaciones comerciales realizadas durante la feria, reflejadas en los numerosos carteles de «vendido» colocados en distintos expositores. «Detrás de cada uno de ellos hay una empresa que crece, una explotación que se moderniza y una familia que sigue apostando por el campo», ha señalado.
El director de Fercam también ha agradecido el trabajo del equipo organizador, integrado por más de 80 personas, y ha recordado que desde 2015 la feria ha trabajado para profesionalizarse y ganar dimensión. En este sentido, ha avanzado que la organización comenzará desde este mismo lunes a preparar la 65ª edición, prevista para 2027.
Caballero: «Fercam vale mucho más de lo que cuesta»
En la clausura también ha participado el vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, quien ha defendido el papel estratégico de la feria para el conjunto del sector agroalimentario.
«Si Fercam no existiera, habría que inventarla«, ha afirmado, destacando que el certamen es un evento «nacional con impacto internacional» y una herramienta fundamental para mejorar la competitividad de agricultores y ganaderos. Caballero ha asegurado que «Fercam vale mucho más de lo que cuesta«, al considerar que su aportación al sector agroalimentario castellanomanchego resulta «incalculable».
El vicepresidente regional también ha puesto el foco en la importancia de garantizar la soberanía alimentaria europea en un contexto internacional marcado por la incertidumbre, señalando que ferias como Fercam permiten incorporar innovación tecnológica y mejorar la rentabilidad de las explotaciones.
Nieva destaca el crecimiento de la feria
Por su parte, el alcalde de Manzanares, Julián Nieva, ha destacado el crecimiento experimentado por Fercam durante la última década. Según ha explicado, desde 2015 el certamen ha incrementado un 14 % el número de expositores, ha ampliado su superficie en 8.000 metros cuadrados y ha elevado el valor de la maquinaria expuesta hasta acercarse a los 50 millones de euros.
Nieva ha defendido el aumento del presupuesto destinado a la organización de la feria, al considerar que ha permitido consolidar un evento cada vez más profesional y con mayor capacidad de atraer empresas y visitantes. Además, ha relacionado la fortaleza de Fercam con el desarrollo económico de Manzanares, una ciudad que, según ha señalado, presenta una de las rentas industriales más elevadas de la provincia.
Reconocimiento a Agriman y a la innovación tecnológica
La clausura también ha servido para entregar las Medallas de Oro de esta edición. La empresa manzanareña Agriman ha recibido el reconocimiento por su fidelidad al certamen tras participar en 23 ediciones consecutivas. Su gerente, Pedro José Torres, ha agradecido el galardón y ha destacado la importancia que Fercam ha tenido en la consolidación de la empresa.
Además, la Medalla de Oro a la Innovación Tecnológica ha recaído en Grupo Avilés, de Villafranca de los Caballeros, por la presentación del robot eléctrico VitiBot, diseñado para trabajos en viñedos en espaldera y con una autonomía de hasta 16 horas.
