Tomelloso ha celebrado este miércoles una de las citas más ligadas a su Feria y a su historia agraria. El Día del Viticultor ha cumplido 40 años manteniendo buena parte del espíritu con el que nació: reunir al sector, hablar de vino y poner sobre la mesa los problemas que condicionan el trabajo diario de agricultores y ganaderos.
El Auditorio López Torres ha acogido una jornada organizada por ASAJA en la que han participado el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro; el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde; el presidente de ASAJA Ciudad Real y ASAJA Tomelloso, Emilio Cepeda; el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán; y el presidente nacional de ASAJA, Pedro Barato.
Ha sido precisamente Barato quien más ha mirado atrás para explicar lo que ha significado esta cita durante estas cuatro décadas.
El presidente nacional de ASAJA ha recordado que el Día del Viticultor llegó a convertirse en una jornada de referencia para hablar del sector desde el centro de España y para seguir decisiones que afectaban directamente al vino.
«El Día Viticultor siempre ha sido el día donde, desde el punto de vista del centro de España, se hablaba de vino y se marcaban determinadas políticas del sector a todos los niveles», ha señalado.
Barato ha recordado también nombres vinculados a aquella etapa, como Fernando Villena, y ha explicado cómo durante muchos años este encuentro servía para conocer datos sobre producción, consumo o destilación.
Además, ha mencionado especialmente el año 1995 y la presencia entonces de Josep Puxeu, hoy conferenciante de la jornada, al que ha vinculado con un momento relevante para el sector vitivinícola.
Una cita que ha cambiado al ritmo de la vendimia
Cuatro décadas dan también para comprobar cómo ha cambiado el propio calendario del campo.
Barato lo ha resumido de una forma sencilla: «Antes se empezaba a vendimiar más tarde, ahora se empieza a vendimiar más temprano y encima este año mucho más temprano».
Ese adelanto de la campaña ha hecho que el 40 aniversario llegue con la vendimia ya en marcha y con una de las principales preocupaciones del sector sobre la mesa: el precio de la uva.
Emilio Cepeda ha hablado expresamente «como viticultor» para advertir de que los precios actuales no permiten trabajar con normalidad.
«Estamos inmersos ya en una campaña y estamos viendo que el precio de la uva no son los precios adecuados para poder seguir trabajando en la agricultura», ha afirmado.
El presidente provincial y local de ASAJA ha reclamado que se garanticen, al menos, los costes de producción. «No estamos diciendo nada más que el agricultor no pierda dinero», ha resumido.
Pedro Barato ha endurecido ese mensaje al referirse a algunas de las referencias conocidas en bodegas.
«Los precios que se han puesto en algunas bodegas son irrisorios y son un abuso, un abuso permanente a los viticultores de esta tierra», ha señalado.
Agua, PAC y burocracia
La jornada ha vuelto a demostrar que muchas de las preocupaciones que acompañan al sector desde hace años siguen plenamente abiertas.
El agua ha aparecido prácticamente en todas las intervenciones.
«Sin agua no hay futuro para el viticultor. Sin agua no hay futuro para el agricultor ni el ganadero», ha defendido Cepeda.
Miguel Ángel Valverde ha reclamado buscar alternativas a las restricciones y ha defendido la posibilidad de prorrogar la Directiva Marco del Agua.
«Ha llegado el momento de dejar de enfrentarnos, de dejar de encontrarnos la prohibición y la restricción como única solución y buscar soluciones alternativas», ha afirmado.
Julián Martínez Lizán ha recordado que el Gobierno regional ha presentado más de 40 alegaciones a los planes de cuenca y ha defendido también la posibilidad de aplicar una moratoria si se cumplen las condiciones previstas.
Barato, por su parte, ha recurrido a una imagen para defender el aprovechamiento y la recarga de los acuíferos: «Nosotros tenemos el pantano más grande del mundo».
Junto al agua, la futura PAC y la burocracia han centrado buena parte de las reivindicaciones. El presidente nacional de ASAJA ha pedido que las ayudas tengan una discriminación positiva hacia quienes viven profesionalmente de la agricultura y ha insistido en que el sector necesita «menos sanciones y más soluciones».
Cuarenta años de campo y reconocimientos
El alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, ha destacado el peso económico que tiene la agricultura en la ciudad y ha defendido que la jornada mantenga esa doble condición de celebración y reivindicación.
«No es un sector económico más en Tomelloso, sino que es el sector económico que dinamiza, el que posibilita que Tomelloso siga creciendo», ha señalado.
El 40 aniversario ha servido también para reconocer a personas y entidades vinculadas al campo y a la propia organización agraria.
El periodista Jorge Jaramillo ha recibido la «Venencia Ciudad de Tomelloso»; el Café Bar Avenida, el premio «Ganímedes»; Rocío Torres Nombela ha sido reconocida por su relación y trabajo con ASAJA Ciudad Real; y Pablo González Mezcua ha sido distinguido como «Socio de Honor».
Cuatro décadas después de su primera edición, el Día del Viticultor mantiene así buena parte de aquello que Pedro Barato recuerda de sus primeros años: una jornada para hablar de vino, pero también para medir el estado de un sector que sigue buscando respuestas a problemas que, en algunos casos, llevan demasiado tiempo acompañándolo.






