El presidente de la Federación de Estaciones de Servicio de Castilla-La Mancha, Javier de Antonio, que ha alertado de la grave situación que sufre el sector al que representa, ha asegurado que los empresarios que lo conforman están «ofendidos» al ver que frente al cierre de estaciones y los numerosos despidos que se ven obligados a ejecutar «los señores diputados se suben el sueldo».

Tras reunirse con el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, en declaraciones a los medios, De Antonio ha denunciado que las dificultades recurrentes que presentaba el sector se han visto agravadas con el COVID «llevando de forma desbocada al cierre de estaciones y al despido de empleados porque los números no dan».



«No hay tránsito, no hay consumo y los empresarios se ven obligados a recortar y a tirar de los recursos laborales. A esto se suma la amenaza de subir los impuestos al diésel, medida mal aplicada a la que acuden todos los gobiernos de manera recurrente ante falta de ingresos públicos», ha denunciado.

Y es que tras criticar que este impuesto siempre es mal aplicado pues termina grabando doblemente el diésel, se ha quejado de la ausencia de ayudas específicas por parte de las administraciones al sector que representa.


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«Estamos ofendidos porque mientras nos vemos obligados a despedir a gente que forma parte de nuestras familias, pues apostamos por la contratación de personal frente a las gasolineras desatendidas, los señores diputados se suben el suelo», ha denunciado, destacando el papel que las pequeñas empresas tuvieron en el anterior parón económico. «Sacaron al país de la anterior crisis, somos los únicos que creamos valor añadido y que trabajamos para que la economía salga adelante».

PLAN DE RESCATE

De su lado, el presidente de los ‘populares’ castellanomanchegos ha compartido la preocupación que sufre el sector, al que la reducción de la movilidad le está provocando un perjuicio «enorme». «Una menor movilidad implica un menor uso de los vehículos y un menor consumo de combustible, algo que repercute en este tipo de negocios».

Dicho esto, Núñez, tras asegurar que la situación sanitaria es complicada y admitir que «hay que atajarla», ha advertido de la necesidad de valorar «las repercusiones económicas que tienen las decisiones que se toman».

«Por ello es fundamental ese plan de rescate a las familia y a las pequeñas y mediana empresas que hemos propuesto al Gobierno» y que, a su entender, tiene que servir para compensar las pérdidas económicas que las restricciones de movilidad están provocando a este tipo de negocios.

«Generan negocio y empleo y no nos podemos permitir el lujo de que quiebren», ha insistido el líder del principal partido de la oposición en Castilla-La Mancha, que ha insistido en la necesidad de que el Gobierno regional invierta para «salvar negocios».

«Y lo digo yo, que soy un liberal convencido que no cree en el intervencionismo del Estado, pero en este momento las circunstancias excepcionales precisan de medidas excepcionales», ha insistido Núñez, que para sostener sus tesis ha aludido a los fondos habilitados por el Gobierno alemán para compensar el 70% de lo que facturaron las empresas de este país el pasado año.



«Lo tiene que hacer España y Castilla-La Mancha. Los fondos europeos han de servir para rescatar y habilitar ayudas económicas que eviten la quiebra de las empresas», ha reiterado Núñez, convencido de que a la administración le sale «más rentable» dar ayudas directas a fondo perdido a las empresas para que mantengan empleos que tener que hacer frente a los costes por desempleo.

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