CCOO ha manifestado su desacuerdo con la creación de un centro público específico para la realización de abortos en Castilla-La Mancha, al considerar que no supone un avance real en la normalización de esta prestación dentro de la sanidad pública.
El sindicato sostiene que lo adecuado sería que la interrupción voluntaria del embarazo pudiera realizarse con garantías en cualquier hospital de la región, evitando así la concentración de este servicio en un único recurso.
La polémica surge tras las declaraciones del consejero de Sanidad, Jesús Fernández, quien en una entrevista en encastillalamancha.es adelantó que la administración «está a punto de hacer un centro público donde se puedan practicar abortos». Actualmente, según Fernández, existen dos centros privados en Castilla-La Mancha y uno en la Comunidad de Madrid que ofrecen este servicio.
Ana Villaseñor, secretaria de Mujeres, Igualdad y Juventud de CCOO, ha subrayado que «no basta con abrir un recurso público; hay que garantizar que la sanidad pública de nuestra región funcione con calidad, estabilidad y seguridad para las mujeres y para el ejercicio efectivo de sus derechos sexuales y reproductivos».
Según Villaseñor, centralizar la prestación en un único centro «seguiría perpetuando la desigualdad territorial en el acceso a la interrupción del aborto voluntaria además de desplazamientos innecesarios y dificultades de acceso para muchas mujeres, especialmente en una comunidad autónoma tan extensa y dispersa geográficamente como Castilla-La Mancha».
La responsable sindical también ha advertido sobre el posible efecto estigmatizador de esta medida: «se podría generar una estigmatización de las mujeres que acuden a dicho centro algo que no ocurriría si la asistencia la recibieran en un hospital». Para Villaseñor, la verdadera apuesta por reforzar la sanidad pública pasa por «integrar progresivamente esta atención en toda la red hospitalaria pública, con recursos suficientes, profesionales formados y garantías asistenciales homogéneas en toda la región».
Desde CCOO insisten en que el objetivo debe ser «construir un modelo sanitario accesible, cercano y equitativo para todas las mujeres, vivan donde vivan», y no limitarse únicamente a anunciar la apertura de un centro público.
