Las comunidades autónomas, entre ellas Castilla-La Mancha, han solicitado al Ministerio de Sanidad que retire el actual borrador del Estatuto Marco y reinicie su negociación desde el principio. Sin embargo, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha descartado esta posibilidad y ha defendido continuar con la tramitación del texto.
Tras la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), García ha asegurado que no está dispuesta a paralizar una reforma que, según ha recordado, lleva dos décadas esperando el personal sanitario.
«Ni me voy a saltar la ley ni voy a dejar en ‘stand by’ las condiciones laborales de los profesionales que llevan 20 años esperando», ha afirmado la ministra, quien también ha rechazado romper el acuerdo alcanzado con los sindicatos CCOO, UGT, CSIF y SATSE.
Las comunidades reclaman empezar de nuevo
Las 17 comunidades autónomas han presentado un posicionamiento común en el que piden retirar el texto actual y abrir una nueva negociación con una metodología que permita alcanzar un documento «consensuado, equilibrado y sostenible» para el conjunto del Sistema Nacional de Salud.
Además, han trasladado al Ministerio un decálogo de propuestas para abordar la reforma del Estatuto Marco.
El debate sobre las guardias de 24 horas
Uno de los principales puntos de discrepancia es la eliminación de las guardias médicas de 24 horas. Según la ministra, las comunidades consideran que esta medida sería «destructiva», «imposible» e «irrealizable».
Frente a ello, García ha defendido que lo realmente perjudicial es mantener el modelo actual. «Lo que es destructivo es mantener las guardias de 24 horas y el texto del año 2003. Eso sí que es destructivo para el Sistema Nacional de Salud», ha señalado.
La titular de Sanidad también ha sostenido que el contexto actual permite afrontar la reforma gracias al incremento de la financiación, el crecimiento económico y el aumento del número de profesionales y estudiantes de Medicina.
Asimismo, ha criticado la posición de las comunidades autónomas al asegurar que, por un lado, piden eliminar del texto algunas reivindicaciones de los profesionales sanitarios y, por otro, reprochan al Ministerio no atender esas mismas demandas. «No hay ninguna excusa para retrasar y volver a poner el marcador en cero», ha concluido.
