ASAJA Ciudad Real ha reclamado que los precios del pistacho en origen respondan a la situación real del mercado y no penalicen a los productores de Castilla-La Mancha, una comunidad que concentra más del 70 % de la superficie nacional dedicada a este cultivo.
La organización agraria sostiene que la campaña llega marcada por una menor disponibilidad de producto tanto a nivel internacional como en España, por lo que considera que no existen motivos objetivos para mantener una presión a la baja sobre las cotizaciones.
En Castilla-La Mancha, ASAJA estima que la cosecha podría reducirse alrededor de un 30 % debido a la vecería natural del cultivo, especialmente en la variedad Kerman, y a los problemas de polinización provocados por las altas temperaturas durante la floración.
A ello se suma que buena parte de las nuevas plantaciones todavía no ha alcanzado su plena capacidad productiva. ASAJA recuerda que el pistachero necesita varios años para llegar a su máximo rendimiento y que, pese al incremento de superficie, la producción española continúa representando menos del 1 % del volumen mundial.
Menor producción en Estados Unidos e Irán
La organización también pone el foco en la evolución internacional. Según sus previsiones, Estados Unidos afronta un año de vecería con una caída estimada de entre el 40 % y el 50 % de su cosecha, mientras que Irán también podría reducir su producción por los efectos de la sequía, la salinización de los acuíferos y las limitaciones energéticas para el riego.
Además, ASAJA recuerda que las exigencias sanitarias de la Unión Europea limitan la entrada de determinadas partidas de pistacho iraní con cáscara.
Ante este escenario, la organización considera que la menor oferta mundial debería favorecer una evolución al alza de los precios y reclama que las operaciones comerciales se realicen con transparencia y con criterios objetivos de oferta y demanda.
ASAJA Ciudad Real insiste en que los agricultores no deben asumir las incertidumbres del mercado mediante reducciones injustificadas en el precio de su cosecha y defiende que la calidad, trazabilidad y garantías sanitarias del pistacho producido en Castilla-La Mancha se traduzcan en una remuneración adecuada para los productores.


