¿Cómo responde un hospital cuando decenas de heridos necesitan atención médica al mismo tiempo? El reciente accidente ferroviario de Urda (Toledo) ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de que los centros sanitarios estén preparados para afrontar emergencias de gran magnitud.
Esta cuestión ha sido abordada por un grupo de especialistas durante el Congreso Nacional de Cirugía, organizado por la Asociación Española de Cirugía (AEC), donde se ha destacado la necesidad de mejorar la planificación y coordinación de los equipos médicos.
Los expertos consideran fundamental que los hospitales cuenten con planes de actuación actualizados y realicen simulacros periódicos para comprobar que sus profesionales saben cómo actuar ante una llegada masiva de pacientes.
¿Cómo se decide qué heridos deben ser atendidos primero?
Uno de los aspectos más importantes en una catástrofe es el triaje, un procedimiento que permite clasificar a los pacientes según la gravedad de sus lesiones y la urgencia con la que necesitan asistencia.
Los especialistas han explicado que esta valoración debe realizarse tanto en el lugar del accidente como al llegar al hospital, ya que el estado de una persona puede empeorar considerablemente durante el traslado.
De hecho, un paciente que inicialmente parece estable puede sufrir un deterioro grave en apenas treinta minutos.
Por ello, recomiendan que la clasificación hospitalaria se realice preferentemente a la entrada de urgencias, antes de que los heridos accedan al interior.
Este sistema permite identificar rápidamente a quienes necesitan una operación inmediata, distribuir a los pacientes entre los recursos disponibles y reducir el riesgo de colapso de las instalaciones sanitarias.

Los hospitales deben estar preparados antes de que ocurra una emergencia
Los especialistas advierten de que no basta con disponer de protocolos escritos. Es necesario que todos los servicios implicados los conozcan, sepan aplicarlos y puedan adaptarlos a las circunstancias de cada emergencia.
También consideran esencial reforzar la coordinación entre los servicios de emergencias y los equipos hospitalarios, especialmente cuando la cantidad de heridos supera la actividad habitual de un centro sanitario.
La organización del personal resulta igualmente decisiva. En determinadas situaciones, el cirujano con mayor experiencia puede ser más útil coordinando los quirófanos y supervisando las decisiones médicas que participando directamente en una intervención.
Además, los expertos recuerdan que una catástrofe puede producirse a cualquier hora, cuando la disponibilidad de profesionales, quirófanos y otros recursos puede variar considerablemente.
Más formación y simulacros para mejorar la respuesta sanitaria
La Asociación Española de Cirugía insiste en que la preparación debe mantenerse de forma continuada, mediante ejercicios prácticos, formación y el intercambio de experiencias entre profesionales.
El objetivo es que, ante una emergencia como la ocurrida en Urda, los equipos sanitarios puedan organizarse con rapidez, priorizar a los pacientes más graves y aprovechar de la mejor manera posible los recursos disponibles.
Las recomendaciones planteadas en el congreso buscan mejorar la respuesta ante futuras catástrofes, aunque los especialistas no han señalado deficiencias concretas en la actuación sanitaria desarrollada durante el accidente ferroviario de Toledo.
