La muerte de Maricarmen Abascal, la mujer que se convirtió en símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda tras ser desahuciada de su casa en Madrid, ha provocado una oleada de reacciones entre dirigentes políticos. Entre ellas, la del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que ha trasladado sus condolencias a la familia.
Maricarmen falleció este miércoles después de permanecer ingresada desde el pasado 23 de septiembre en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. Había sido trasladada en camilla desde su vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda tras ejecutarse la orden de desahucio.
La mujer había vivido durante 70 años en esa casa, una circunstancia que convirtió su situación en uno de los casos más conocidos de la problemática del acceso y la permanencia en la vivienda.
García-Page traslada su pésame a la familia
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado su «pésame» y su «apoyo» a los familiares y allegados de Maricarmen.
El dirigente regional ha señalado, además, que son «muchos» los españoles que sienten este desenlace, sumándose así a las muestras de condolencia que se han sucedido tras conocerse su fallecimiento.
Los presidentes socialistas piden evitar que vuelva a ocurrir
La muerte de Maricarmen también ha provocado reacciones de otros presidentes autonómicos del PSOE, que han relacionado su caso con la necesidad de reforzar las políticas de vivienda.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha asegurado que su fallecimiento «golpea» y que «nadie puede quedar indiferente».
«La política no puede permitir ninguna inhumanidad. Continuaremos luchando para evitar que vuelva a repetirse. Descanse en paz», ha escrito en la red social X.
Por su parte, la presidenta de Navarra, María Chivite, ha pedido que Maricarmen «no quede en un símbolo», recordando que muchas otras personas y familias atraviesan situaciones difíciles relacionadas con la vivienda.
«Nuestra responsabilidad es transformar las cosas para que la ciudadanía tenga una casa en la que vivir y en la que también pueda terminar sus días en paz.», ha señalado.
El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, también ha reaccionado al fallecimiento con un mensaje crítico: «Si algunas personas tienen conciencia, hoy deberían de estar muy arrepentidas de lo que han dicho y hecho».
Un caso que reabre el debate sobre el derecho a la vivienda
El fallecimiento de Maricarmen Abascal vuelve a situar en el centro del debate político las consecuencias personales de los desahucios y las dificultades que afrontan algunas personas para permanecer en sus hogares.
Los presidentes autonómicos socialistas han coincidido en reclamar que su historia no quede únicamente como un símbolo y han defendido la necesidad de seguir trabajando para garantizar el acceso a la vivienda y evitar que situaciones semejantes se repitan.
