Tomelloso ha presentado su nueva imagen de turismo, una identidad construida bajo el lema «Posada, vid y cultura» y concebida para reunir algunos de los elementos más representativos de la historia, la economía y el carácter de la ciudad. Rocío Valentín ha sido la encargada de explicar durante una rueda de prensa el significado de un diseño en el que, según ha destacado, «cada elemento tiene un porqué».
Valentín ha comenzado su intervención poniendo el foco en la propia identidad de Tomelloso, a la que ha definido como «una tierra de oportunidades, de cultura, de vino y de hospitalidad», además de una localidad que conserva «el alma de un pueblo y la energía de una ciudad en pleno crecimiento».
«Eso es, en esencia, lo que somos: posada, vid y cultura», ha señalado, explicando que este concepto no pretende crear un relato nuevo, sino representar «el espíritu de esta ciudad contado con la verdad de siempre».
La nueva imagen turística incorpora diferentes referencias al patrimonio y a la tradición local. Según ha explicado Rocío Valentín, su forma interior parte de una de las columnas de madera que sostienen el soportal de la Posada de los Portales y de la balaustrada que corona este emblemático edificio de la plaza de España.
Sin embargo, ha precisado que el concepto de posada va más allá del propio inmueble. «Es la palabra que mejor define lo que hemos sido siempre: un cruce de caminos donde la hospitalidad hacia quien llegaba se convirtió en una seña de identidad», ha afirmado.
Una característica que, según Valentín, continúa presente actualmente en Tomelloso, «una tierra que acoge, que invita a quedarse, que se ofrece al visitante sin prisa».
La vid ocupa igualmente un lugar central en la nueva identidad. Su hoja representa la tradición vitivinícola de Tomelloso y el peso que durante generaciones han tenido la agricultura y el vino en la economía y en la cultura de la ciudad.
«La agricultura y el viñedo han sido, son y tienen que seguir siendo el presente y el futuro de esta ciudad», ha subrayado.
Otro de los elementos empleados son los zarcillos de la vid, los finos brazos con los que la planta se sujeta a su entorno para continuar creciendo. Valentín los ha relacionado directamente con el carácter de los vecinos de Tomelloso.
«Quizás no haya una mejor imagen del carácter tomellosero: una gente que se agarra fuerte a su tierra y a su historia y que precisamente por eso ha sido capaz de crecer, de levantarse, de mirar siempre hacia arriba», ha explicado.
La propuesta utiliza además el color granate como referencia al vino y a la tierra manchega, acompañado por una tipografía «de trazo firme y sin adornos», planteada para mantener una relación visual con la actual imagen institucional de Tomelloso.
Durante la presentación, Rocío Valentín ha insistido en que la nueva identidad pretende reflejar también la forma en la que la ciudad quiere afrontar su promoción turística. «La posada que un día acogió viajeros hoy recibe visitantes que vienen a conocernos. La vid que sostuvo a generaciones sigue siendo nuestro presente», ha señalado.
Los zarcillos completan esa mirada hacia el futuro, al representar un crecimiento que busca la luz. Una combinación con la que el Ayuntamiento pretende reunir en una sola imagen los principales elementos de la identidad turística de la localidad.
«Pasado, presente y futuro en una misma imagen», ha resumido Valentín al finalizar su intervención.



