Los regantes de Tomelloso, Argamasilla y Campo de Criptana podrán reducir hasta un 68 % su consumo eléctrico

Finalizan las obras de modernización de los regadíos del Pantano Estrecho de Peñarroya, una actuación de 25,6 millones de euros que beneficia a cerca de 2.000 agricultores y 7.842 hectáreas

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Las obras de modernización de los regadíos de la Comunidad de Regantes del Pantano Estrecho de Peñarroya ya están terminadas. La actuación beneficia a cerca de 2.000 regantes con explotaciones en Tomelloso, Argamasilla de Alba y Campo de Criptana y permitirá reducir hasta un 68 % el consumo de energía eléctrica necesario para el riego.

El proyecto, entregado este viernes por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha supuesto una inversión de 25,6 millones de euros dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado con fondos europeos NextGenerationEU. Las mejoras alcanzan una superficie de 7.842 hectáreas.

El principal cambio consiste en aprovechar la propia presión del agua del embalse de Peñarroya para hacerla llegar hasta las redes de riego. Hasta ahora era necesario utilizar electricidad para llenar las balsas y conseguir la presión suficiente en determinados sectores, con el consiguiente coste para las explotaciones.

Para modificar este sistema se ha instalado una conducción subterránea de 5,3 kilómetros que conecta directamente el embalse con las redes correspondientes a las balsas 1 y 2. De esta forma disminuye la necesidad de recurrir al bombeo eléctrico.

La nueva infraestructura permitirá también reducir las pérdidas de agua que se producían durante su transporte a través de los antiguos canales. El objetivo es que el menor consumo de agua y electricidad se traduzca en una reducción de los costes para los agricultores de una zona dedicada principalmente a cultivos como vid, cebada, cebolla y melón.

Las instalaciones incorporan además sistemas de automatización y telecontrol del riego y una red destinada a vigilar la calidad de las aguas. El proyecto incluye igualmente medidas ambientales, como la creación de estructuras vegetales y actuaciones dirigidas a mejorar las condiciones para la fauna.

La financiación pública alcanza, según la Junta de Castilla-La Mancha, el 96 % de la actuación. SEIASA financia el 80 % y el Gobierno regional aporta 3,4 millones de euros, equivalentes al 16 % del coste, con el objetivo de reducir la cantidad que debe asumir directamente la comunidad de regantes.

La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, ha señalado durante la entrega de las instalaciones que la actuación permitirá a los agricultores «producir con menos costes». Por su parte, el vicepresidente segundo de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, ha destacado que «menos consumo de agua y energía significa también menores costes y explotaciones más rentables».

El Ministerio tiene programadas nueve actuaciones de modernización de regadíos en Castilla-La Mancha, siete de ellas ya finalizadas, con una inversión conjunta de 69,9 millones de euros, sin incluir el IVA.

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