El Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado para 2027 un techo de gasto de 10.019 millones de euros, lo que supone un incremento de 1.018 millones y un 11,3 % más que en 2026. Este límite marcará el máximo de gasto no financiero que podrá asumir la Comunidad Autónoma durante el próximo ejercicio.
El consejero de Hacienda, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha explicado este martes que el acuerdo será remitido de manera inmediata a las Cortes regionales para su debate y aprobación. Se trata de un trámite necesario antes de que el Ejecutivo pueda presentar el proyecto de Presupuestos de Castilla-La Mancha para 2027.
Las previsiones de la Junta contemplan unos ingresos propios de carácter no financiero de 9.994 millones de euros, un 9,6 % más que en el ejercicio anterior. La mayor parte procederá del actual sistema de financiación autonómica.
En concreto, 8.587 millones, el 86 % de esos ingresos, corresponderán a los recursos que Castilla-La Mancha recibe a través de dicho sistema. Ruiz Molina ha utilizado estas cifras para insistir en la necesidad de abordar de manera «urgente» un nuevo modelo de financiación autonómica que el Gobierno regional considera que debe ser justo para Castilla-La Mancha.
El 14 % restante, unos 1.406 millones de euros, procederá de los tributos gestionados por la Comunidad Autónoma y de las transferencias previstas de la Administración del Estado y de la Unión Europea a través de los fondos estructurales. La Junta calcula que estos recursos crecerán un 8 %.
El Ejecutivo regional plantea además elaborar sus cuentas para 2027 con déficit cero. Según Ruiz Molina, el techo de gasto se ha diseñado sin recurrir a un aumento del endeudamiento para financiar el presupuesto.
Entre las prioridades que el Gobierno autonómico avanza para las próximas cuentas estará nuevamente la vivienda, una política que, según el consejero, ya tiene un peso prioritario en 2026 y que volverá a ocupar un lugar destacado el próximo año. El reparto concreto de los 10.019 millones entre las diferentes áreas se conocerá con la presentación del proyecto presupuestario.
Las previsiones económicas utilizadas para elaborar las cuentas apuntan a que Castilla-La Mancha cerrará 2026 con un crecimiento del PIB del 2,4 %, mientras que para 2027 el Gobierno regional estima un avance del 2 % en términos reales.
Ruiz Molina ha definido el nuevo techo de gasto como «muy prudente» desde el punto de vista financiero y ha asegurado que permitirá al Ejecutivo regional afrontar las prioridades y compromisos adquiridos con la ciudadanía. El siguiente paso será ahora su debate y aprobación en las Cortes de Castilla-La Mancha.




