El agua ha vuelto a aparecer este miércoles como una de las grandes preocupaciones del campo manchego. En el 40 aniversario del Día del Viticultor de Tomelloso, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha defendido la necesidad de revisar la planificación hidrológica y ha detallado además varios pagos y ayudas dirigidos al sector agrario y vitivinícola.
Martínez Lizán ha situado entre los principales retos inmediatos la negociación de la futura Política Agraria Común y la disponibilidad de agua para mantener la actividad agrícola.
Sobre este último asunto, ha recordado que el Gobierno de Castilla-La Mancha ha presentado más de 40 alegaciones a los planes de cuenca y ha defendido una moratoria de la Directiva Marco del Agua al considerar que se dan las condiciones para plantearla por su repercusión socioeconómica.
El consejero ha señalado también que las olas de calor y los episodios de sequía vividos este verano en el centro de Europa pueden ayudar a que otros países conozcan mejor unas dificultades que Castilla-La Mancha lleva años afrontando.
«Si vamos todos juntos, si estamos todos unidos en la lucha de los intereses de la gente de nuestra región y de los sectores económicos de nuestra región, tendremos muchísimas más garantías de éxito», ha afirmado.
Una reivindicación compartida por el sector
La defensa del agua no ha sido exclusiva del Gobierno regional. Ha aparecido de forma prácticamente transversal en todas las intervenciones previas a la jornada.
El presidente de ASAJA Ciudad Real y ASAJA Tomelloso, Emilio Cepeda, lo ha resumido con una frase directa: «Sin agua no hay futuro para el viticultor. Sin agua no hay futuro para el agricultor ni el ganadero».
También el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, ha reclamado soluciones diferentes a las restricciones y ha defendido la posibilidad de prorrogar la Directiva Marco del Agua.
«Ha llegado el momento de dejar de enfrentarnos, de dejar de encontrarnos la prohibición y la restricción como única solución y buscar soluciones alternativas», ha señalado.
Valverde ha insistido en que las diferentes cuencas no parten de las mismas condiciones y ha defendido un tratamiento adaptado a la realidad de territorios como la provincia de Ciudad Real.
Pedro Barato, presidente nacional de ASAJA, ha llevado esa reivindicación al terreno de los acuíferos. «Nosotros tenemos el pantano más grande del mundo», ha afirmado, en referencia a las masas de agua subterránea de La Mancha, y ha reclamado trabajar en su recarga.
107 millones pendientes de la PAC
Martínez Lizán ha aprovechado su intervención para anunciar que el próximo 4 de septiembre se abonarán los pagos que quedaban pendientes de la PAC de 2025, por un importe de 107 millones de euros.
El consejero ha sumado a estas cantidades los pagos realizados para la reestructuración del viñedo, cifrados en 23 millones de euros.
Según los datos que ha ofrecido, el total asciende a 254 millones de euros y representa ya un 88 % de la cantidad asignada para la reestructuración de 2025.
El responsable regional de Agricultura también se ha referido a las ayudas destinadas a las bodegas.
Ha explicado que en las últimas semanas se han remitido 49 expedientes aprobatorios correspondientes a industrias vitivinícolas de Castilla-La Mancha, con subvenciones por 128 millones de euros vinculadas a una inversión total de 383 millones.
Martínez Lizán ha añadido que el Gobierno regional espera poder ampliar estas cantidades con una posible reasignación en septiembre de fondos sobrantes de promoción en terceros países, por un importe pendiente de 9 millones de euros.
Agua, PAC e inversiones en el sector vitivinícola han quedado así unidas en una jornada en la que administraciones y organizaciones agrarias han coincidido en que buena parte del futuro del campo dependerá de las decisiones que se adopten en estos ámbitos durante los próximos meses.



