La vendimia ha comenzado en la provincia de Ciudad Real con una reducción de la cosecha respecto al año pasado y con un adelanto excepcional del calendario, según ha señalado ASAJA Ciudad Real tras casi dos semanas de recolección en distintas zonas productoras.
Los primeros trabajos comenzaron ya en los últimos días de julio y primeros de agosto, lo que sitúa esta campaña entre las vendimias más tempranas que se recuerdan.
Los viticultores han empezado a recoger variedades como Moscatel, Verdejo, Chardonnay y Sauvignon Blanc, mientras que a lo largo de esta semana está previsto que se generalice la vendimia de Tempranillo y Macabeo.
Aunque todavía es pronto para conocer la producción definitiva, ASAJA asegura que los agricultores ya están comprobando sobre el terreno rendimientos inferiores a los de la pasada campaña.
Sequía, calor y menos agua para el regadío
Entre las principales causas de esta merma, la organización señala la falta de precipitaciones y las sucesivas olas de calor registradas durante los últimos meses.
Las parcelas de secano llevan meses sin recibir aportes de agua y la ausencia de tormentas que hayan permitido humedecer el terreno ha agravado la situación.
El estrés hídrico también afecta al regadío, ya que los agricultores disponen de menores dotaciones de agua para atender las necesidades del cultivo.
Parcelas que no se van a vendimiar
ASAJA alerta además de la creciente incidencia de la plaga de conejos, especialmente en los viñedos tradicionales cultivados en vaso.
La organización asegura que existen parcelas con producciones inferiores a los 1.000 kilos por hectárea que ni siquiera van a vendimiarse, ya que la cosecha disponible no permitiría cubrir los costes de recolección.
A ello se suman los efectos de las heladas registradas a finales de marzo. Según ASAJA, en algunas parcelas los daños no fueron evidentes al principio, pero ahora se observan cepas con brotación y masa vegetal, aunque con muy poca carga de fruto.
La organización también menciona la retirada de determinadas materias activas utilizadas para controlar plagas, lo que, a su juicio, está dejando a los agricultores con menos herramientas fitosanitarias.
ASAJA reclama que la menor cosecha se refleje en los precios
Ante esta situación, los viticultores están tratando de agilizar la recolección para recoger la uva en el momento óptimo y evitar nuevas pérdidas si empeoran las condiciones meteorológicas.
ASAJA Ciudad Real considera que la menor producción y el descenso de existencias respecto al año pasado deben tenerse en cuenta a la hora de fijar los precios de la uva.
La organización reclama unas cotizaciones acordes con los costes de producción y con la situación real de la campaña, y recuerda que debe cumplirse la Ley de la Cadena Alimentaria para evitar que los viticultores vendan por debajo de sus costes.



