La próxima campaña vitivinícola llega rodeada de dudas. Las altas temperaturas, la evolución de la uva y una situación de mercado cada vez más complicada hacen que el sector afronte la vendimia 2026/2027 con cautela.
ASAJA Castilla-La Mancha ha analizado este escenario durante la reunión de su Sectorial del Viñedo, celebrada este jueves en Toledo. La organización ha pedido prudencia a la hora de realizar previsiones de cosecha, ya que el tiempo de las próximas semanas será determinante para conocer el potencial productivo definitivo.
Las temperaturas elevadas registradas desde la primavera han acelerado la maduración. En las primeras parcelas que ya han comenzado a vendimiarse también se ha detectado una disminución del peso de la uva, una circunstancia que podría traducirse en una menor producción final.
A esta incertidumbre climática se suma la situación del mercado. ASAJA señala el descenso continuado del consumo de vino en España y en los principales destinos internacionales, la reducción de las exportaciones, el aumento de los costes y la pérdida de rentabilidad de las explotaciones.
La organización también alerta de las dudas que existen sobre la comercialización de la uva en algunas zonas productoras.

Adaptar la producción al mercado
Ante este escenario, ASAJA Castilla-La Mancha considera necesario ajustar la producción a la evolución de la demanda y a los nuevos hábitos de consumo.
Su propuesta pasa por reforzar la calidad, controlar los rendimientos, mejorar la trazabilidad y orientar en mayor medida la producción al mercado. El objetivo, según la organización, es ganar competitividad y recuperar la rentabilidad de los viticultores.
Durante la reunión también se abordaron las novedades legislativas que afectarán a la campaña, entre ellas las medidas de la Intervención Sectorial Vitivinícola relacionadas con la reestructuración del viñedo, las inversiones y la promoción en terceros países.
ASAJA defiende que la reestructuración siga siendo una herramienta prioritaria para mejorar la viabilidad de las explotaciones.
Un posible arranque, solo con fondos extraordinarios
Respecto a un posible programa de arranque de viñedo, la organización plantea que sea voluntario, selectivo, controlado y definitivo para quienes decidan acogerse.
La medida, sostiene ASAJA, debería servir para contribuir al equilibrio entre la oferta y la demanda sin poner en riesgo el potencial productivo del sector.
También reclama que el programa tenga carácter estratégico y cuente con financiación extraordinaria, al margen de la Intervención Sectorial Vitivinícola. De esta forma, no se reducirían los recursos destinados a los viticultores que quieran mantener su actividad y mejorar la competitividad de sus explotaciones.
Para ASAJA Castilla-La Mancha, el futuro del sector pasa por combinar medidas excepcionales que ayuden a corregir el desequilibrio entre oferta y demanda con iniciativas para impulsar el consumo, abrir nuevos mercados y orientar la producción hacia la calidad y las necesidades de los consumidores.


