El Gobierno de Castilla-La Mancha ha mostrado su disposición a colaborar en la acogida de menores migrantes procedentes de Ceuta, siempre que el reparto se realice en condiciones de igualdad con el resto de comunidades autónomas y bajo la coordinación del Gobierno de España.
El vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero, ha señalado que el Ejecutivo autonómico permanece a la espera de conocer cuál será su participación concreta en este proceso. Según ha explicado, hasta el momento el Gobierno central no se ha puesto en contacto con Castilla-La Mancha ni ha convocado ningún consejo territorial para abordar el reparto.
Caballero ha pedido prudencia ante la crisis humanitaria y ha defendido que las fuerzas políticas rebajen el tono. También ha asegurado que Castilla-La Mancha está dispuesta a “trabajar, arrimar el codo y, sin duda, apostar por la solidaridad”.
Las declaraciones llegan después de que el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, advirtiera de que las comunidades autónomas están obligadas a cumplir con el mecanismo de reparto y que, si alguna se niega a acoger menores, podría intervenir de oficio la Fiscalía de Menores.
Pérez Triano ha explicado que Ceuta se encuentra desbordada y que la ciudad calcula que puede haber alrededor de 500 menores en situación de calle, aunque ha reconocido que no se dispone de una cifra exacta.
El representante del Gobierno en la ciudad autónoma ha insistido en que estos menores deben ser atendidos en España y ha apelado a la solidaridad entre territorios para reducir la presión asistencial en Ceuta, Canarias y Melilla.
Por su parte, el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha recordado que la Ley de Extranjería establece un sistema de reparto basado en criterios objetivos y ha confiado en que no sea necesario abrir un conflicto judicial para garantizar su cumplimiento.

