El absentismo laboral ha dado un ligero respiro en Castilla-La Mancha durante el arranque de 2026. La tasa se situó en el 7,3% en el primer trimestre del año, dos décimas por debajo de la registrada doce meses antes y como la quinta más baja entre las comunidades autónomas.
El dato aparece en el último informe trimestral de The Adecco Group Institute, elaborado a partir de información oficial del Instituto Nacional de Estadística. El estudio sitúa la media española en el 7,62%, con un aumento interanual de 0,19 puntos porcentuales. Además, es el dato más alto registrado en un primer trimestre desde que existe la serie analizada.
La evolución de Castilla-La Mancha contrasta así con la tendencia general del país. Doce de las 17 comunidades autónomas registraron incrementos interanuales del absentismo, mientras que la región se encuentra entre las que redujeron su tasa.
Por debajo aparecen Baleares, con un 6,2%; la Comunidad de Madrid, con un 6,5%; y La Rioja, con un 6,7%. En el extremo contrario, País Vasco alcanza el 9,9%, seguido de Canarias, con un 9,4%, y Asturias, con un 9,3%.
La incapacidad temporal también se reduce
La tasa de absentismo vinculada a incapacidad temporal se sitúa en Castilla-La Mancha en el 5,6%, una décima menos que hace un año. También en este indicador la comunidad ocupa la quinta posición entre las tasas más bajas de España.
El informe recuerda que el absentismo no equivale únicamente a faltas injustificadas. Incluye las horas pactadas que finalmente no se trabajan por diferentes causas, entre ellas las bajas médicas, permisos remunerados, maternidad y paternidad, conflictividad laboral u otras ausencias. La incapacidad temporal es, con diferencia, el principal componente.
A nivel nacional, la tasa por incapacidad temporal alcanza el 5,9%. El estudio atribuye buena parte de la presión sobre el absentismo a la incidencia y duración de las bajas médicas y menciona entre los factores el envejecimiento de la población ocupada y el peso creciente de los problemas de salud mental.
La construcción registra la mayor caída en Castilla-La Mancha
El comportamiento varía de forma clara según el sector. En la industria, Castilla-La Mancha presenta una tasa de absentismo del 7%, tres décimas más que hace un año, aunque sigue siendo una de las más bajas del país para esta actividad.
En los servicios, la tasa se sitúa en el 7,5%, con un descenso interanual de una décima. La caída más llamativa se produce en la construcción: el absentismo baja hasta el 5%, dos puntos menos que en el primer trimestre de 2025. Es la tercera tasa más baja entre las comunidades para este sector.
Precisamente el informe destaca que Castilla-La Mancha protagoniza el mayor descenso autonómico del absentismo en la construcción, tanto en la tasa total —con esos dos puntos menos— como en la correspondiente a incapacidad temporal, que disminuye 1,8 puntos.
Menos accidentes, pero una incidencia todavía elevada
La fotografía cambia cuando se observa la siniestralidad laboral. Castilla-La Mancha registró 5.946 accidentes con baja durante la jornada de trabajo en el primer trimestre de 2026, frente a los 6.060 del mismo periodo del año anterior. La reducción es del 1,88%.
Pese a ese descenso, la incidencia sigue siendo elevada: 256 accidentes en jornada por cada 100.000 trabajadores y mes, un 4,8% menos que un año antes. Es la tercera tasa más alta de España, solo por detrás de Navarra y La Rioja. La media nacional se sitúa en torno a 195 accidentes por cada 100.000 afiliados.
En el conjunto del país se contabilizaron 122.588 accidentes durante la jornada laboral en el primer trimestre, un 0,45% más que un año antes. La construcción mantiene la mayor incidencia, con 426 accidentes por cada 100.000 afiliados y mes, seguida de la industria, con 345; el sector agrario, con 289; y los servicios, con 148.




