La Guardia Civil ha detenido a dos hombres como presuntos responsables del incendio forestal declarado el pasado 22 de julio en Almorox (Toledo), un fuego que ha calcinado alrededor de 900 hectáreas en la provincia y que llegó a propagarse hasta la Comunidad de Madrid.
La investigación, desarrollada por agentes del SEPRONA y por efectivos de la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) del Cuerpo de Agentes Medioambientales de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, sitúa el origen del incendio en unos trabajos de soldadura realizados con una radial sobre una estructura metálica en una finca particular.
Los investigadores localizaron el punto exacto donde comenzó el fuego y encontraron indicios que apuntan a que esas labores se estaban llevando a cabo en terreno forestal cuando el Índice de Propagación Potencial de Incendios (IPP) se encontraba en nivel extremo.
Según la Guardia Civil, la actividad estaba expresamente prohibida por la normativa vigente durante la época de alto riesgo de incendios, ya que impedía el uso de maquinaria o herramientas capaces de generar llamas o chispas en terrenos forestales y su zona de protección.
Las pesquisas permitieron identificar a los dos hombres como presuntos responsables de los trabajos que originaron el incendio. Ambos han sido detenidos por un presunto delito de incendio forestal y puestos a disposición de la autoridad judicial.
El incendio, declarado en el paraje Pino de la Parra, obligó a evacuar varias urbanizaciones y localidades, provocó daños materiales en Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid y llegó a afectar a viviendas.
