La Escuela Infantil Municipal Lorencete ha celebrado este viernes la graduación del alumnado que termina su etapa de 0 a 3 años. El acto, celebrado en el auditorio del Museo López Torres, reunió a familias, equipo educativo y representantes municipales para despedir a los niños y niñas que el próximo curso comenzarán una nueva etapa en el colegio.
La concejala de Infancia, Rocío Valentín, asistió acompañada por el concejal de Educación, Antonio Calvo. Durante su intervención, agradeció a las familias la confianza depositada en la escuela en unos años especialmente importantes para el desarrollo de sus hijos.
“Lo más grande que tenéis, vuestros tesoros, que son vuestros hijos e hijas”, señaló Valentín, antes de reconocer el trabajo de la dirección, las educadoras, el personal de apoyo y el personal de servicios.
La concejala destacó la dedicación y cercanía del equipo del centro, al que atribuyó buena parte del papel que Lorencete desempeña como espacio educativo y de apoyo para las familias de Tomelloso. También deseó suerte a los pequeños que dejan la escuela y comenzarán el próximo curso el segundo ciclo de Educación Infantil.
Un curso centrado en las emociones
La directora del centro, María del Mar Maseda, hizo un balance positivo del curso 2025/2026, durante el que la escuela ha mantenido una ocupación del 100 %.
Maseda destacó también la participación de las familias en las actividades desarrolladas a lo largo del año. Según explicó, su colaboración “ha sido fundamental para alcanzar los objetivos educativos planteados y fortalecer la relación entre la escuela y el hogar”.
La educación emocional ha sido el eje principal del proyecto educativo de este curso. A través del cuento ‘El Monstruo de Colores’, el alumnado ha trabajado el reconocimiento, la expresión y la gestión de las emociones mediante actividades adaptadas a su edad.
El proyecto también ha permitido abordar valores como la empatía, el respeto, la autoestima y la convivencia.
La graduación ha servido para cerrar una etapa y despedir a los niños y niñas que dejan el centro. La directora agradeció el apoyo de las familias, del Ayuntamiento y de todo el personal de la escuela, cuyo trabajo, señaló, ha permitido que los pequeños crezcan en un entorno “seguro, afectivo y enriquecedor”.
