El nuevo contrato-programa que negocian el Gobierno de Castilla-La Mancha y la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) superará los 1.300 millones de euros hasta 2031, según ha avanzado este miércoles el presidente regional, Emiliano García-Page.
El anuncio se ha producido durante la apertura oficial del curso académico 2026-2027 de la UCLM en Talavera de la Reina. García-Page ha asegurado que el acuerdo estará cerrado «antes de que finalice este año» y supondrá un incremento de más del 30 % de la financiación pública respecto al contrato actualmente vigente.
«Creo que nos podremos ir a un contrato absolutamente tremendo, por encima de los 1.300 millones, un aumento de más del 30 % de la financiación pública hasta 2031», ha señalado el presidente autonómico.
El actual contrato-programa abarca el periodo 2022-2026 y está dotado con algo más de 1.000 millones de euros. El nuevo acuerdo comprenderá los años 2027-2031 y, según García-Page, debe abrir «una nueva etapa de avance, de expansión» para la universidad regional.
El rector de la UCLM, José Julián Garde, también ha situado la negociación de este contrato entre los principales retos del nuevo curso. El objetivo, ha explicado, es proporcionar «la estabilidad financiera para hacer realidad nuestro proyecto de universidad».
A esta financiación se sumarán más de 100 millones de euros para infraestructuras universitarias. García-Page ha anunciado que el Consejo de Gobierno aprobará el próximo miércoles un convenio para acometer diferentes actuaciones en la UCLM.
Entre los proyectos previstos se encuentra la nueva Facultad de Ciencias de la Salud de Talavera de la Reina, además de otras inversiones dirigidas a ampliar y modernizar las instalaciones de la institución académica.
El presidente regional también se ha referido a la futura residencia universitaria de Talavera, para la que la Junta solicitó al Ayuntamiento una parcela el pasado mes de abril. Los terrenos planteados se encuentran en el área de expansión universitaria, cerca del Hospital Nuestra Señora del Prado y de la futura Facultad de Ciencias de la Salud.
García-Page ha relacionado este proyecto con el incremento del coste de la vivienda y las dificultades que puede generar para los estudiantes desplazados. «Queremos evitar que el problema enorme de la vivienda en España sea, además, un obstáculo para que la gente pueda cursar sus estudios universitarios», ha afirmado.

