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Castilla-La Mancha ya es la segunda región del mundo con mayor superficie de olivar: 474.000 hectáreas

El Gobierno regional destaca el crecimiento del cultivo, del que dependen 83.000 familias, durante el Congreso Mundial del Aceite de Oliva celebrado en Lisboa

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Castilla-La Mancha se ha convertido en la segunda región del mundo con mayor superficie de olivar, con cerca de 474.000 hectáreas, según los últimos datos de la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivos publicada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Así lo ha destacado el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, durante la inauguración del Congreso Mundial del Aceite de Oliva, que se celebra los días 2 y 3 de julio en Lisboa y reúne a representantes institucionales, investigadores, productores y empresas del sector oleícola.

En los últimos años, la superficie dedicada al olivar en Castilla-La Mancha ha mantenido una tendencia de crecimiento hasta superar a la del viñedo, que históricamente había sido el cultivo con mayor extensión en la comunidad autónoma. Al mismo tiempo, la región italiana de Puglia, que ocupaba el segundo puesto mundial, ha reducido su superficie de olivar hasta situarse por debajo de las 350.000 hectáreas.

Martínez Lizán ha asegurado que la región continuará aumentando su producción en los próximos años y ha señalado que este crecimiento obliga a preparar al sector para afrontar retos como el cambio climático, la innovación tecnológica, los mercados internacionales o el contexto geopolítico.

«Creceremos en producción en estos próximos años», ha afirmado el consejero, quien ha añadido que el Ejecutivo autonómico trabajará para responder a las necesidades del cultivo y favorecer su desarrollo en todo el territorio.

Un cultivo del que viven 83.000 familias

El responsable regional de Agricultura ha puesto en valor el peso económico y social del olivar en Castilla-La Mancha. Según ha recordado, 83.000 familias de oleicultores dependen de este cultivo, que además contribuye a conservar el paisaje, fijar población en el medio rural y combatir los efectos del cambio climático.

A ello se suma, según ha indicado, el incremento del consumo de aceite de oliva impulsado por sus propiedades nutricionales.

En la última campaña, Castilla-La Mancha produjo 138.333 toneladas de aceite de oliva, una cifra que se sitúa un 18,6 % por encima de la media de la última década y representa el 10,7 % de toda la producción nacional.

Un foro para abordar el futuro del sector

Durante su participación en el Congreso Mundial del Aceite de Oliva, Martínez Lizán ha mantenido un encuentro con el ministro de Agricultura de Portugal, Manuel Fernandes; el ministro de Agricultura de Malta, Anton Refalo; y el director ejecutivo del Consejo Oleícola Internacional, Jaime Lillo, con quienes ha intercambiado impresiones sobre los desafíos del sector y la futura Política Agraria Común (PAC).

El congreso, cuya primera edición se celebró en Madrid en 2024, reúne este año a unos 300 participantes de distintos países productores y centra sus debates en cuestiones como la adaptación al cambio climático, la digitalización, la aplicación de la inteligencia artificial a la agricultura, la calidad y autenticidad del aceite de oliva y el impacto de la inestabilidad geopolítica en los mercados internacionales. Además de las conferencias, el programa incluye catas y otras actividades en las que participa la delegación de Castilla-La Mancha.

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