La Parroquia de la Asunción de Tomelloso ha hecho balance de los actos organizados con motivo de su 450 aniversario, una conmemoración que, según explicó José Ángel Martín Acosta, ha resultado “realmente positiva para la parroquia y también para el pueblo de Tomelloso”. La valoración llega unos meses después de la clausura del aniversario, con el objetivo de comunicar a la sociedad tomellosera el resultado de un año de actividades religiosas, culturales y sociales.
Martín Acosta recordó que la comisión comenzó a trabajar en septiembre de 2023, “con mucha ilusión y con mucho empeño”, tras dos años de preparación “en la sombra” antes de dar a conocer públicamente el programa. Según señaló, los objetivos marcados desde el inicio “se han cumplido”, tanto por la respuesta de los fieles como por la implicación de numerosas personas y entidades.
En el plano espiritual, el sacerdote destacó especialmente la adoración al Santísimo, que se mantiene los primeros viernes de mes durante 24 horas, desde las 10 de la mañana del viernes hasta las 10 de la mañana del sábado. También valoró las celebraciones eucarísticas de inauguración y clausura, presididas por don Gerardo y don Abilio, así como la misa de campaña del 15 de agosto en la Plaza de España, coincidiendo con la acogida de la Virgen de las Viñas.
Entre los momentos más destacados del aniversario, Martín Acosta mencionó las peregrinaciones a Fátima y Polonia, esta última siguiendo las huellas de San Juan Pablo II. La de Fátima, explicó, fue la que obtuvo una mayor participación por la cercanía y la duración del viaje, lo que “animó a mucha gente”.
La parroquia también llevó su testimonio de fe a la calle con distintos actos, como el encuentro de coros en la Plaza de España, la Noche Blanca y el evento musical celebrado en la Plaza de Toros. En este último participaron el grupo Impact, formado por jóvenes católicos y evangélicos, además de Esténez y Aisha Ruah. Ese mismo día, por la mañana, se celebró en el Parque de la Constitución una actividad dirigida a familias y niños, que también contó con una buena acogida.
En el apartado cultural, Martín Acosta subrayó el éxito de la exposición del patrimonio antiguo de la parroquia en la Posada de los Portales. La muestra permitió dar a conocer piezas de orfebrería, relicarios, el portapaz, ternas litúrgicas y objetos conservados desde antes de la Guerra Civil en casas particulares y posteriormente donados a la parroquia. “Es un legado que tenemos de arte importante, pero sencillo”, afirmó.
La exposición incorporó también obras actuales, como el cuadro Barrabás en la cárcel, de Manuel Solana Espinosa, y un retrato del papa Francisco realizado a plumilla por Ángela Patricia Pop, estudiante de Bellas Artes, que ha sido donado a la parroquia.
También tuvieron una buena respuesta los ciclos de conferencias sobre la historia de la parroquia, impartida por Francisco Javier Escudero Buendía; la figura de Ismael de Tomelloso, a cargo de Natividad Cepeda; y la renovación pastoral de una parroquia, ofrecida por don Emilio Montes. Martín Acosta destacó especialmente la presencia de jóvenes en estas actividades y la “gran aceptación” de la visita guiada al templo, también dirigida por Escudero Buendía, en la que los asistentes pudieron descubrir la parroquia “desde otro punto de vista, no solo el espiritual y sacramental, sino también el artístico e histórico”.
Los más pequeños también participaron en el aniversario mediante un concurso de redacción y pintura de tarjetas navideñas que adornaron el nacimiento de la parroquia. La participación fue tan alta, explicó Martín Acosta, que faltaba espacio para colocar todos los trabajos presentados. En este sentido, agradeció la colaboración de los colegios y de los profesores de Religión.
Uno de los momentos más emotivos del aniversario fue la retransmisión de la Eucaristía por La 2 de RTVE, coincidiendo con el primer domingo de Cuaresma. Para la parroquia, dijo Martín Acosta, fue “una experiencia inolvidable” que permitió situar a la Parroquia de la Asunción y a Tomelloso “en el corazón de muchas personas”. El sacerdote relató el caso de una mujer de 100 años, natural de Tomelloso y residente en Badajoz, que escribió una carta emocionada tras ver la celebración por televisión: “Me ha alegrado ver mi parroquia, yo nací allí”.
En el aspecto económico, Martín Acosta explicó que la organización de los actos no ha supuesto gasto para las cuentas ordinarias de la parroquia. “No hemos tocado las cuentas de la parroquia”, señaló, al destacar que se optó por una financiación paralela a través del convenio firmado con el Ayuntamiento de Tomelloso, la colaboración de empresas, la venta de artículos conmemorativos y donativos particulares.
El sacerdote agradeció de forma expresa la implicación del Ayuntamiento, especialmente de las áreas de Cultura, Protocolo y Festejos, así como la colaboración de empresas locales como IGISA y Mantenimientos y Servicios Parra Cañas, de Laureano Parra. También tuvo palabras de reconocimiento para los grupos parroquiales, catequistas, hermandades, Hospitalidad de Lourdes, Medallas Milagrosas, Orden Tercera del Carmen, retiros de Emaús de hombres y mujeres, coros parroquiales, Cáritas, Haciendo Surco, familias voluntarias y miembros de la Hermandad de la Borriquilla.
Martín Acosta citó igualmente a Isabel Lozano, por su labor como portavoz de comunicación de la parroquia, y a Claudia Carnicer Novillo, autora del himno del 450 aniversario. También reconoció el trabajo del Grupo Joven de la Parroquia en la escenografía de algunos actos.
El balance concluyó con un agradecimiento a los medios de comunicación por la difusión de las actividades y al equipo de la comisión, formado por Félix, Pedro, Pedro Miguel Viñas y María José. “Más que un equipo, una familia”, afirmó Martín Acosta, quien aseguró que la experiencia ha generado lazos personales duraderos. “Lo que para nosotros parecía un sueño inalcanzable, al final ha salido”, resumió.
Entre los frutos que permanecen tras el aniversario, el sacerdote destacó la continuidad de la adoración mensual al Santísimo y la segunda edición de la Noche Blanca, que este año se ha celebrado en el centro parroquial con un formato más recogido. Aunque la asistencia no fue tan masiva como en la primera edición, Martín Acosta afirmó que la respuesta fue buena y que la actividad se vivió de una forma “muy emotiva, muy cercana” y “como algo más suyo” por parte de los participantes.
