Las declaraciones realizadas por el presidente de la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam), Ángel Nicolás, sobre las bajas laborales por salud mental han provocado una intensa polémica y numerosas reacciones tanto en el ámbito político como empresarial.
Durante una jornada organizada por la CEOE sobre absentismo laboral, Nicolás ha criticado el aumento de las incapacidades temporales y ha asegurado que existe un elevado número de bajas que podrían considerarse fraudulentas. En ese contexto, ha calificado de “memos” a algunos jóvenes que, según ha afirmado, solicitan bajas por problemas de salud mental derivados de situaciones como una ruptura sentimental o conflictos laborales.
El dirigente empresarial ha defendido la necesidad de reforzar la inspección médica y ha calificado de “disparate” los niveles de absentismo que se registran actualmente en España.
Garamendi se ha desmarcado de las declaraciones
Las palabras del presidente de Cecam han sido rápidamente matizadas por el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien ha dejado claro que no comparte esas afirmaciones.
“Yo nunca diría eso”, ha señalado en declaraciones a Antena 3, precisando que se trata de una opinión personal de Ángel Nicolás y que la CEOE “no va en esa línea”.
No obstante, Garamendi ha insistido en que existe un problema de absentismo laboral que requiere soluciones. Según ha indicado, cada día faltan al trabajo alrededor de 1,4 millones de personas por incapacidad temporal no derivada de accidente laboral, una situación que, según la patronal, supone un coste anual cercano a los 33.000 millones de euros.
El presidente de la CEOE ha reclamado más recursos para la sanidad pública y ha defendido la necesidad de reforzar la atención médica para reducir los tiempos de espera y mejorar el seguimiento de las bajas laborales.
“Faltan médicos. Hay que retribuir mejor a los médicos. Necesitamos que la gente tenga la capacidad sanitaria para que se cuide”, ha afirmado.
Además, ha reiterado la propuesta de la patronal para que la Seguridad Social asuma el coste de las bajas desde el cuarto día, en lugar de recaer inicialmente sobre las empresas.
Sanidad acusa a la patronal de banalizar las bajas médicas
La ministra de Sanidad, Mónica García, también ha reaccionado a la polémica y ha acusado a la patronal de “banalizar” las bajas laborales y de cuestionar la independencia de los profesionales sanitarios.
García ha recordado que una incapacidad temporal es una decisión médica basada en criterios clínicos y ha defendido la autonomía de los facultativos para determinar cuándo un trabajador no puede desempeñar su actividad laboral.
“Las bajas son un acto médico”, ha subrayado la ministra, quien ha considerado que determinadas críticas empresariales constituyen “un ataque a la independencia y la autonomía que tienen los médicos para dictar y firmar las bajas”.
La titular de Sanidad también ha censurado expresamente las declaraciones de Ángel Nicolás, especialmente por referirse a los problemas de salud mental que afectan a los jóvenes.
Según ha señalado, este tipo de trastornos han aumentado en los últimos años y responden a múltiples factores sociales, económicos y laborales. “Dejemos de banalizar los problemas tanto de salud como de salud mental de los profesionales y dejemos trabajar a los sanitarios como deben”, ha reclamado.
Rufián ha respondido llamando “memo” al presidente de Cecam
La controversia también ha llegado al Congreso de los Diputados. El portavoz de Esquerra Republicana (ERC), Gabriel Rufián, ha respondido a las declaraciones de Nicolás utilizando el mismo término que había empleado el presidente de Cecam.
Preguntado por los periodistas sobre la polémica, Rufián ha afirmado: “Pues un memo creyéndose que los jóvenes son memos”.
La respuesta del dirigente republicano se ha sumado a las numerosas críticas que han surgido en las últimas horas tras las declaraciones del presidente de la patronal castellano-manchega.
«Banalizar la salud mental es un error»
Las declaraciones de Ángel Nicolás también han provocado la respuesta del Gobierno de Castilla-La Mancha. La consejera portavoz, Esther Padilla, ha calificado sus palabras de «totalmente desafortunadas» y ha asegurado que el presidente de Cecam «se equivocó». «Banalizar la salud mental es un error», ha afirmado.
Padilla ha defendido que «ni es verdad que los jóvenes sean unos memos, ni es justo que se banalice la salud mental de nadie», recordando además las dificultades a las que se enfrentan actualmente muchos jóvenes relacionadas con la precariedad laboral, los bajos salarios, el acceso a la vivienda o el impacto de las redes sociales. No obstante, ha señalado que las personas con responsabilidades públicas pueden cometer errores y ha apuntado que no descarta que Nicolás rectifique sus palabras cuando tenga ocasión.
También desde el ámbito sindical han llegado nuevas críticas. RUGE Castilla-La Mancha, la organización juvenil de UGT, ha expresado su «profundo malestar» por unas declaraciones que considera una «falta de respeto hacia los jóvenes y hacia las personas trabajadoras». La organización ha acusado a parte de la patronal de mantener un discurso que, a su juicio, busca «anteponer los intereses económicos de las empresas a la salud de las plantillas».
Desde RUGE han recordado que muchos jóvenes afrontan problemas como salarios bajos, condiciones laborales precarias y dificultades para emanciparse, por lo que consideran que las palabras del presidente de Cecam muestran una desconexión con la realidad de una parte importante de la población trabajadora.
Además, han rechazado equiparar las bajas médicas con el absentismo laboral y han defendido que detrás de muchas incapacidades temporales existen problemas reales de salud mental, enfermedades o accidentes de trabajo. En este sentido, han pedido a la patronal que rectifique y han reclamado abordar el aumento de las bajas desde la prevención, la mejora de la atención sanitaria y el diálogo social, evitando, según han señalado, «reflexiones superficiales» o discursos que puedan estigmatizar a quienes necesitan una baja médica.
