Rosario Lab abre sus puertas al público este viernes 12 de junio en Tomelloso con una propuesta que supone una nueva etapa para Rosario, el proyecto gastronómico impulsado por Jesús Lahoz y Natalia. El nuevo espacio mantiene la esencia del restaurante, pero amplía sus posibilidades con una tienda de alimentación internacional, clases de cocina y eventos vinculados a la gastronomía.
La apertura llega tras una preinauguración celebrada este jueves con clientes habituales de Rosario. “Hoy hemos contado con los clientes de Rosario, los que teníamos ya como gente que venía casi todos los meses”, explicó Jesús Lahoz, que presentó durante el encuentro el concepto de Rosario Lab y las novedades que incorpora el traslado.
Lahoz quiso dejar claro que el cambio de local no supone el final de Rosario. “Rosario no desaparece, el local antiguo sí que ha desaparecido”, señaló. A partir de ahora, Rosario funcionará dentro de Rosario Lab y mantendrá su formato habitual: servicio bajo reserva, el mismo menú y una propuesta de ocho pases.
El nuevo espacio permitirá desarrollar actividades que hasta ahora resultaban difíciles por las limitaciones del anterior local. “Aquí vamos a tener una tienda de básicamente alimentación internacional. Dentro va a estar Rosario, va a funcionar como siempre, bajo reserva, mismo menú, ocho pases. Y luego añadiremos nuevos eventos, clases de cocina, haremos cosas que no nos daba ni tiempo ni teníamos espacio suficiente en el antiguo local”, detalló.

La evolución del proyecto nace, según explicó Lahoz, de la inquietud compartida con Natalia por seguir creciendo en el ámbito gastronómico. “Natalia y yo nos hemos dejado guiar un poquito por nuestra inquietud en el ámbito gastronómico, las ganas de explorar, de innovar, de crecer”, afirmó.
Rosario Lab busca acercar a Tomelloso productos, sabores y experiencias que sus impulsores han conocido en otros lugares. “Qué podemos hacer a Tomelloso para expresar un poquito y acercar a la gente cosas que nosotros probamos por ahí fuera, que hemos descubierto en otros países o yendo a Madrid”, indicó Lahoz.
La idea es que el público pueda descubrir nuevos productos, probarlos, comprarlos para elaborarlos en casa o participar en clases de cocina. Todo ello, remarcó Jesús Lahoz, surge de una misma motivación: “Viene un poco de la pasión por la gastronomía”.
El concepto de Rosario Lab conecta con formatos más habituales en grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao, aunque Lahoz afronta el reto desde Tomelloso con ambición y confianza. Preguntado por esa apuesta en una población más pequeña, respondió con una frase que resume el espíritu del proyecto: “Tomelloso, París y Londres, vamos a por todas”.

