El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado este lunes desde Toledo que el PSOE actúe con contundencia ante la presunta trama del ‘caso Leire Díez’, instando a la dirección del partido a querellarse contra quienes hayan cometido delitos y advirtiendo del grave riesgo de una posible imputación que afecte a toda la organización.
Durante un acto institucional por el Día del Pueblo Gitano, García-Page ha respondido a preguntas de los medios sobre la situación del PSOE tras la investigación judicial. El presidente autonómico ha considerado “posible” que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no estuviera al tanto de la presunta trama. “Yo no siempre me he enterado de muchas cosas”, ha señalado, empatizando con la dificultad de controlar todos los ámbitos de un partido grande: “La política es muy compleja, hay mucha gente a cargo de los máximos responsables políticos”.
No obstante, García-Page ha urgido a “evitar que pueda haber una imputación” del PSOE, advirtiendo que “sería probablemente lo más grave” que recuerda y que resultaría “enormemente injusto” que todas las personas representadas en las siglas socialistas se vieran arrastradas por esta causa.
El presidente castellanomanchego ha insistido en que el partido debe ser “lo más exigente con quienes nos han traicionado de cara a la ciudadanía” y ha pedido “marcar una frontera, que se levante un muro entre los delincuentes y la organización”. García-Page ha subrayado la importancia de atajar “esta hemorragia política y judicial” para no perder la credibilidad: “Lo que me parece necesario a estas alturas es que realmente el partido se querelle, porque somos perjudicados por un grupo de personas que realmente nos están haciendo un agujero, un boquete tremendo”.
En su intervención, García-Page ha destacado la importancia de la percepción ciudadana: “La gente pueda creer, porque el contexto invita a que no nos crean casi nada”. Ha advertido que “la inmensa mayoría de la ciudadanía está a un ‘tris’ de pensar que todo se sabe, que todo tiene que ver y que en todo caso se sepa o se sepan, se tienen que dirimir responsabilidades”.
Preguntado por las explicaciones ofrecidas por Pedro Sánchez y el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, en defensa de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, García-Page ha evitado pronunciarse: “No voy a ser comentarista de cada elemento de la causa”. Ha recordado que “la causa está en los jueces” y que “todavía una parte incluso secreta”, lo que le hace “estar más preocupado”.
García-Page ha concluido señalando la magnitud del proceso judicial: “Ahora mismo hay un universo inmenso de expedientes, de información, de pruebas sobre la mesa, que hacen que esto sea una tortura seguramente para mucho tiempo”.
