El Gobierno ha comenzado este 1 de junio la retirada progresiva de algunas de las medidas fiscales adoptadas en marzo para paliar el impacto económico de la guerra en Oriente Medio, tras constatarse una moderación en los precios de la electricidad y el gas natural. Las rebajas del IVA y del Impuesto Especial sobre la Electricidad dejarán de aplicarse desde este lunes, mientras que las ayudas a los carburantes y el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica seguirán vigentes hasta el 30 de junio.
La decisión responde a la caída de los precios de la electricidad y el gas natural registrada en abril, lo que permite, según el Ejecutivo, iniciar la desactivación de medidas como la reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad, que pasó del 5,11 % al 0,5 %, y la rebaja del IVA del 21 % al 10 % sobre electricidad, gas natural, briquetas, pellets y leña.
El Gobierno ha subrayado que el Plan de Respuesta puesto en marcha en marzo está cumpliendo su objetivo principal de “amortiguar el impacto del ‘shock’ externo sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares”. Según datos oficiales, el Índice de Precios de Consumo (IPC) de abril se situó en el 3,2 %. El Ejecutivo sostiene que “las medidas puestas en marcha en España están funcionando”, ya que sin ellas la inflación habría sido un punto superior.
La retirada de las medidas se produce en cumplimiento de una cláusula del real decreto-ley aprobado en marzo, que establecía que si el IPC de carburantes, electricidad y gas en abril era más bajo que el de abril de 2025, se desactivarían las ayudas vinculadas al ámbito energético. En caso contrario, se habrían mantenido.
Pese a la retirada de algunas ayudas, las medidas sobre el Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica y las relativas a los carburantes seguirán vigentes hasta el 30 de junio. Entre estas últimas se encuentran los tipos reducidos del Impuesto sobre Hidrocarburos, el IVA al 10 % sobre gasolinas, gasóleos y biocarburantes, y la devolución parcial del gasóleo profesional.
Además, continuarán en vigor las ayudas sectoriales, como las destinadas a agricultores y transportistas, así como los descuentos reforzados del bono social eléctrico, que alcanzan el 42,5 % para consumidores vulnerables y el 57,5 % para los vulnerables severos.
