La falta de acuerdo en la Diputación de Ciudad Real sobre la llegada del tren a la comarca de Tomelloso y Argamasilla de Alba ha generado preocupación entre el tejido social, que considera que la situación vuelve a evidenciar la distancia entre el consenso político y la falta de decisiones concretas.
Así lo han trasladado la Asociación Ferroviaria de Tomelloso y Argamasilla de Alba y la Plataforma Pro Servicios de la Comarca de Tomelloso, que lamentan que, pese a que todos los grupos coinciden en la necesidad de la conexión ferroviaria, no se haya logrado una declaración institucional conjunta en el pleno provincial.
Desde ambas entidades subrayan que esta infraestructura es una reivindicación histórica para una comarca de cerca de 45.000 habitantes y critican que “mientras los representantes públicos discuten sobre redacciones, matices o protagonismos, el problema sigue exactamente donde estaba, sin solución”.
Las asociaciones insisten en que la ciudadanía necesita avances reales y no debates estériles, recordando que el tren es una cuestión clave para el desarrollo económico, las oportunidades y la igualdad territorial. En este sentido, rechazan las declaraciones de algunos representantes que calificaron el debate como “surrealista” o “ridículo”, al considerar que suponen un menosprecio a las demandas de la comarca.
No obstante, también han querido reconocer que el asunto se haya llevado al pleno de la Diputación y han agradecido al presidente de la institución, Miguel Ángel Valverde, haber mantenido el debate en la agenda política, destacando que la presencia del tren en el debate institucional es un paso necesario.
Aun así, advierten de que la división política debilita la reivindicación ante otras administraciones y reclaman mayor unidad para avanzar. “No pedimos privilegios, sino igualdad de oportunidades”, señalan, insistiendo en que la exclusión histórica de la red ferroviaria ha condicionado el desarrollo de la comarca durante décadas.
Desde ambas organizaciones concluyen que todavía hay margen para alcanzar acuerdos, pero alertan de que el tiempo sigue pasando y que el tren no puede continuar siendo una promesa recurrente sin avances concretos.

