hospital

Remitido por Rosa Mª de Paz Martínez



Desde mi situación de paciente no tengo por más que agradecer sinceramente a los equipos médicos del Hospital de Tomelloso su profesionalidad y dedicación.

Tanto mi marido (en medicina interna) como yo (en traumatología) hemos pasado en varias ocasiones por sus manos y constatamos la excelente tarea que todos llevan a cabo. Es por lo que queremos ser consecuentes y agradecer públicamente dicha dedicación.



Es algo que no tendría porqué hacerse de no ser por los ataques velados – y a veces no tanto- que reciben de quien más tenían que defenderlos: una parte del pueblo de Tomelloso.

Es increíble que un pueblo que se supone debía defender un logro tan anhelado y por el que se luchó tanto, aprecie tan poco lo conseguido con tanto esfuerzo. No entiendo cómo es posible que después de dos manifestaciones multitudinarias para pedir los servicios que ahora tenemos, se denosten con tanta ligereza. Cierto que han desaparecido unos, con los recortes presupuestarios, y otros no llegaron a funcionar, pero habría que analizar las causas.



En primer lugar entiendo que para poner en funcionamiento un hospital no puede hacerse de la noche a la mañana, que todo lleva un proceso. Y es esa falta de inmediatez  lo que llevó a algunas personas, opuestas políticamente, a desprestigiar lo conseguido con el absurdo razonamiento de no tenerlo todo YA, como muchas veces vimos a través de los medios de comunicación. Ese es el inicio de un desprestigio que no tiene razón de ser.

En segundo lugar hay una idea, desgraciadamente muy extendida entre alguna gente, que lo privado es mejor. Sin embargo mi experiencia me dice todo lo contrario. Soy funcionaria (jubilada) e hija de funcionarios, con situaciones tremendamente negativas, especialmente con mis padres, en lo que a sanidad privada se refiere. Soy consciente de que habrá personas que hayan vivido experiencias negativas en lo público, pero hay algo que no podemos olvidar: no es lo mismo un SERVICIO PÚBLICO que un NEGOCIO PRIVADO. Un negocio siempre intentará ganar dinero como sea, mientras que quien está en un servicio público piensa en hacer lo que debe con el paciente, en cumplir con su código deontológico. Y es eso precisamente lo que a cualquier usuario de la sanidad le conviene y parece ser que  una parte de nuestro pueblo desconoce.



Y en tercer lugar el tremendo recorte que ha sufrido la sanidad, y concretamente nuestro hospital. Un recorte que lleva una finalidad: la privatización. Según dicen desde las administraciones que quieren llevarla a cabo, hablan de ahorro, pero sin dar cifras. Las únicas que hay son las de  la Comunidad Valenciana, y no son precisamente ahorro para las arcas públicas. Dicen que la atención al paciente será mejor, pero ya tenemos aquí el ejemplo de privatización con el servicio de comidas a los enfermos. Tengo la experiencia de conocerlo antes y después de dicha privatización y en el segundo caso tengo que decir que es pésima la comida, nada tiene que ver con la que daban anteriormente.

Y los recortes llegan a materiales, aumento de horas de los profesionales, incertidumbre en los puestos de trabajo… Y a pesar de este panorama, los profesionales siguen en la brecha, cumpliendo con los enfermos más allá de su obligación, con una sonrisa si es preciso y sin traslucir la tremenda situación en que se encuentran.



Por eso, doblemente, GRACIAS, profesionales de la medicina y trabajadores todos del Hospital de Tomelloso.



Dejar respuesta

Por favor, introduce tu comentario
Por favor, introduce tu nombre