Tomelloso ya cuenta con su primer hotel de cuatro estrellas

El Grupo Anro inaugura el Hotel Ogar Francisco Carretero, un proyecto pionero en España y Europa por su construcción industrializada, desmontable y reutilizable

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Tomelloso vivió este lunes la inauguración del Hotel Ogar Francisco Carretero, un establecimiento de cuatro estrellas impulsado por el Grupo Anro que nace con vocación de marcar un antes y un después en el sector de la construcción industrializada. El acto reunió a representantes institucionales, empresariales y sociales de la ciudad y de Castilla-La Mancha, en un salón lleno.

El CEO del Grupo Anro, Rafael Rodríguez, presentó el proyecto acompañado por su familia y por buena parte del equipo que ha hecho posible el hotel. En el acto intervinieron también el alcalde de Tomelloso, Javier Navarro; la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco; y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.

Rodríguez abrió su intervención con un agradecimiento a los asistentes y subrayó el carácter emocional de la jornada para la familia Anro. “Hoy inauguramos Ogar, un hotel, sí, pero también algo más importante: un proyecto nacido de la ilusión, de una forma de entender nuestra tierra y de la convicción de que desde Tomelloso se pueden impulsar iniciativas innovadoras, ambiciosas y con vocación de futuro”, afirmó.

El empresario recordó los orígenes industriales del grupo y los valores heredados de sus padres, Ángel Rodríguez y Rafaela, fundadores de la compañía. “Los que hoy continuamos esta labor no hacemos más que intentar estar a la altura de los valores que ellos nos transmitieron”, señaló. También tuvo palabras de reconocimiento para su hermana Carmen, su mujer Cristina, su suegra Paquita de la Cruz y para el equipo técnico, con una mención especial a Miguel Ángel Díaz, encargado de la obra.

Uno de los aspectos centrales de la presentación fue el sistema constructivo empleado. Según explicó Rafael Rodríguez, el hotel se ha levantado mediante un sistema industrializado patentado por Anro a nivel europeo. “El 70 por ciento de todo este hotel se ha hecho en una fábrica y el 30 por ciento aquí in situ”, detalló. El edificio cuenta con 24 habitaciones distribuidas en tres alturas, ocho por planta, y se ha ejecutado en menos de cinco meses: “Empezamos el día 8 de enero. Aquí había una losa de hormigón. No ha llegado a cinco meses y ya se está inaugurando un hotel”.

Rodríguez destacó que el sistema permite mejorar la calidad, reducir residuos y consumo de agua, así como reutilizar buena parte del edificio en caso de desmontaje. “Podemos decir claramente que hemos utilizado un 80 por ciento menos de residuos que en una construcción tradicional y hemos consumido no más de un 20 por ciento de agua”, explicó. Además, defendió la versatilidad del modelo: “Se puede desmontar, se puede ampliar y se puede reubicar”.

El responsable de Anro insistió en que Ogar no es solo un hotel, sino también una demostración práctica de un nuevo modelo constructivo. “¿Por qué en una ciudad pequeña o mediana no puede haber un hotel de cuatro estrellas?”, planteó. Sobre el nombre del establecimiento, explicó que se escribe sin h porque “quitamos lo que sobra de un hotel y nos centramos en lo que de verdad importa para hacer que la gente se sienta cómoda y feliz fuera de su casa”.

Durante su intervención, Rafael Rodríguez también explicó la expansión industrial prevista por el grupo. La empresa cuenta ya con una fábrica en Tomelloso de 4.600 metros cuadrados y trabaja en una nueva nave de 14.000 metros cuadrados, diseñada para fabricar hasta 700 módulos al año. Además, Anro ha iniciado actividad en la Comunidad Valenciana, en Alberique, con otra planta preparada para producir 300 módulos anuales. Allí, según explicó, ya han sido adjudicatarios de dos proyectos públicos de vivienda industrializada en Albal y Utiel.

El alcalde de Tomelloso, Javier Navarro, calificó la jornada como “un punto de inflexión” para la ciudad, para Castilla-La Mancha y para el mundo de la construcción. “Hoy se rompen moldes y ponéis una semilla que estoy seguro que va a germinar”, afirmó. Navarro destacó la trayectoria de Rafael y Carmen Rodríguez y defendió que Anro representa “la iniciativa y la audacia de los tomelloseros”.

El regidor puso también el acento en la necesidad de que las administraciones faciliten proyectos empresariales de este tipo. “Es imprescindible que las administraciones seamos ágiles en la toma de decisiones que afectan a la creación de riqueza y de empleo”, señaló. En este sentido, anunció que el Ayuntamiento ha otorgado licencia y calificación urbanística para la ampliación de Anro y la construcción de una nueva nave industrial.

Navarro vinculó además el nombre del hotel con la memoria cultural de Tomelloso, al recordar la figura de Francisco Carretero, pintor y alcalde de la ciudad. “Carretero pintó Tomelloso desde dentro, con la mirada de quien conocía la tierra con las manos”, afirmó. También anunció que el Ayuntamiento ha iniciado conversaciones con el Museo del Prado para solicitar la cesión de fondos de Francisco Carretero con el objetivo de que su obra pueda exponerse en Tomelloso.

La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, trasladó el respaldo del Gobierno regional al proyecto y destacó su dimensión empresarial, social e innovadora. “Hoy hemos venido muchas personas, en distintas responsabilidades privadas, públicas, políticas, entidades financieras, universidad, el sector, la Cámara, el Consejo Regulador, pero yo creo que todos venimos en calidad de amigos”, señaló.

Franco subrayó que el proyecto de Anro se encuentra entre los 123 proyectos de Castilla-La Mancha “a las puertas de conseguir incentivos regionales en el Ministerio de Hacienda”, dentro de un paquete total de 480 millones de euros. Además, destacó que Ogar representa varios hitos: “Ha sido el primer hotel cuatro estrellas aquí en Tomelloso, el primer hotel industrializado en altura en España y el primer hotel industrializado en altura desmontable en Europa”.

La consejera también valoró el impacto del sistema constructivo en términos de igualdad, seguridad laboral e inclusión. Según indicó, este tipo de procesos industriales permiten incorporar a más mujeres y personas con discapacidad a sectores tradicionalmente más cerrados. “Estos sistemas son igualitarios e inclusivos”, afirmó.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, cerró el acto con una intervención en la que vinculó el proyecto con el carácter emprendedor de Tomelloso y de La Mancha. “En Tomelloso hay pulso, hay mucho pulso”, afirmó. Para García-Page, iniciativas como la de Anro reflejan “esa capacidad de crear” y de “reinventarse” que, a su juicio, define a Castilla-La Mancha y a España.

Page consideró que el proyecto de Anro llega en un momento especialmente necesario para el sector de la construcción. “No es que estéis dando con una veta de negocio novedosa, es que es necesaria”, señaló, aludiendo a la necesidad de levantar cientos de miles de viviendas en España en los próximos años y a la falta de mano de obra en el sector.

El presidente regional defendió la colaboración entre lo público y lo privado y destacó la importancia de la formación y la adaptación permanente en un contexto de cambio tecnológico. También aprovechó para anunciar que la próxima semana se resolverá el plan de empleo regional, con 6.400 empleos vinculados al sector público en colaboración con ayuntamientos y entidades.

La inauguración del Hotel Ogar Francisco Carretero dejó una imagen de respaldo institucional y social a un proyecto que une industria, turismo, innovación y arraigo local. En palabras de Rafael Rodríguez, “dicen que los edificios se construyen con materiales, pero los proyectos verdaderamente importantes se construyen con personas”.

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